Sedigas pide al Gobierno que fije un mínimo al gas renovable para 2030
La Asociación Española del Gas (Sedigas) ha instado hoy al Gobierno a que fije un mínimo a la utilización de[…]
La Asociación Española del Gas (Sedigas) ha instado hoy al Gobierno a que fije un mínimo a la utilización de gas renovable para 2030 en el Plan de Energía y Clima que presentará este mes, para que sirva de aliciente al desarrollo de esta energía limpia que es "un sumidero de CO2 que resta emisiones".
La presidenta de Sedigas, Rosa María Sanz, se lo ha pedido al secretado de Estado de Energía, José Domínguez Abascal, en la apertura de una jornada sobre "El futuro del gas renovable en España" que se celebra este martes en la sede del Club Español de la Energía.
Domínguez, que ha indicado que el Plan se presentará "dentro de dos semanas", ha valorado las posibilidades del gas renovable como "combustible de transición y de transformación", una vez que el Gobierno ha fijado ya un límite del 35 % de renovables en la energía final para 2030.
"Para el almacenamiento futuro de energía el gas renovable es una gran alternativa, pero el sector se la tiene que ganar, ya que va a competir con baterías, hidráulica u otros gases", ha advertido Domínguez.
En una posterior rueda de prensa, Sanz ha hecho hincapié en que la industria española del gas requiere para la investigación y el desarrollo de un objetivo mínimo para 2030, fijado ya en el Plan que ultima el Gobierno.
"Ponnos un número para 2030", ha reclamado la presidenta de Sedigas, tras recordar que Francia ya ha fijado que el 10 % de uso del gas dentro de once años tendrá que ser renovable -y del 100 % en 2050- e indicar que confía en que el Gobierno de Pedro Sánchez, que es "ambicioso en ecología", haga "un guiño" similar.
Sanz ha subrayado que el gas renovable, fundamentalmente el biometano, tiene "los mismos beneficios que el gas natural" y, además, es "un sumidero" de dióxido de carbono (CO2), que sirve para "restar emisiones".
Otra ventaja es que puede ser una pieza clave para el desarrollo rural, pues para su producción emplea residuos agrarios, ganaderos y pesqueros, junto a restos orgánicos urbanos o lodos de depuradoras.
Sanz ha pedido también al Gobierno que establezca para el gas renovable certificados de garantía de origen, algo que es relativamente sencillo y que es crucial para fomentar su uso, al igual que los análogos certificados que tiene ya la producción de electricidad verde.
La presidenta de Sedigas ha reconocido que el gas renovable no es aún "competitivo a pelo con el gas natural", pero sí lo es si suman sus ventajas, como es el aprovechamiento de otros residuos, con lo que resta emisiones.
Por ello ha reclamado el apoyo público y privado al desarrollo del gas renovable como en su día lo tuvieron la energía eólica y la fotovoltaica, hasta conseguir ser ahora las energías más baratas.
La secretaria general de Sedigas, Marta Margarit, ha indicado que en España existen ya 162 plantas de biogás y únicamente una de biometano, la de Valdemingómez, en el sudeste de la ciudad de Madrid, que produce unos 92 gigavatios-hora (GWh), que equivale a las necesidades de unos 190 autobuses al año o de unas 10.000 viviendas.
Según un informe de Sedigas, el potencial de creación de empleo del desarrollo del biometano hasta 2030 alcanza los 25.000 puesto de trabajo en España, con una contribución al pib de hasta 472 millones de euros.