¿Sabes cuánto dinero ganas realmente?
Todos tenemos la eterna duda de si lo que ganamos es el sueldo neto o el bruto. Y cuando nos[…]
Todos tenemos la eterna duda de si lo que ganamos es el sueldo neto o el bruto. Y cuando nos aclaramos con estos conceptos nos falta entender cuales son las cantidades que forman parte del coste laboral de un trabajador.
Pues bien, los dos conceptos claves que debemos excluir son las cotizaciones a la Seguridad Social y las retenciones que se nos hacen en concepto de pago adelantado del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF).
De estas últimas, las del IRPF, solemos ser más conscientes porque cuando llega la hora de hacer la declaración nos llevamos o bien sustos, cuando nos han hecho unas retenciones insuficientes y nos "sale a pagar", o bien alegrias cuando nos "sale a devolver" porque las retenciones han sido más altas de lo que correspondian, recuerda Bankinter.
Una parte que no miramos la mayoria son las cotizaciones a la Seguridad Social, una cuantía importante de la que dependen de nuestras pensiones y otras prestaciones. Cuanto más altas sean las cotizaciones a la Seguridad Social y más tiempo hayamos cotizado más elevada será nuestra pensión futura y nuestra prestación de desempleo en caso de quedar en paro.
¿Cuánto suponen los pagos a la SS y el IRPF en nuestros salarios?
Sobre el sueldo bruto se aplican una serie de recargos que son las cotizaciones a la Seguridad Social. Una parte, la más sustancial, corre a cuenta de la empresa, y otra parte a cargo del trabajador. Los conceptos que cubre la aportación de la empresa son:
La incapacidad laboral temporal por enfermedad común o accidente no laboral, las prestaciones de jubilación, incapacidad y muerte y supervivencia (prestaciones de viudedad, orfandad, auxilio por defunción, pensión y subsidio en favor de familiares), enfermedad común o accidente no laboral, protección a la familia, prestaciones farmacéuticas, asistencia sanitaria, las situaciones de maternidad, paternidad, riesgo durante el embarazo y durante la lactancia natural, accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, desempleo, aportaciones al Fondo de Garantía Salarial y formación profesional.
Por parte del trabajador también se hace una aportación destinada a contribuir a la cobertura de algunas de las contingencias anteriores, pero con una cuantía menor.
¿Qué cobro en mi nómina?
Haciendo las cuentas finales resulta lo siguiente:
El coste laboral mensual de un trabajador con un salario base de 1.500 euros es de 2.001 euros. De esos 2.001 euros el trabajador se lleva a su bolsillo 1.243 euros. La diferencia, 2.001-1.243= 758 euros, se los lleva el Estado en concepto de cotizaciones a la Seguridad Social o impuestos, es decir un 37,88% del coste laboral corresponde a cargas estatales.
A partir de aquí, según Bankinter, la polémica está servida y se dan posiciones muy encontradas entre los que opinan que las cargas estatales son muy altas y dificultan la creación de empleo en un país con altas tasas de paro y los que creen que las prestaciones a las que das derecho a la Seguridad Social son necesarias, e incluso en algunos casos con regímenes especiales son muy bajas, si se quiere mantener una adecuada protección a la salud a los ciudadanos y, sobre todo, pagar las pensiones de los 10 millones de pensionistas existentes en la actualidad y los que se van a incorporar en el futuro.
En lo que parece haber consenso es en que además de acogernos a la pensión de la Seguridad Social conviene prevenir nuestro futuro con otros medios como un plan de pensiones adecuado a nuestras condiciones particulares.