Rio Tinto pide a Mongolia que cumpla contratos mineros pese a caso corrupción
El gigante minero anglo-australiano Rio Tinto pidió hoy a Mongolia que cumpla los acuerdos firmados entre ambas partes para la[…]
El gigante minero anglo-australiano Rio Tinto pidió hoy a Mongolia que cumpla los acuerdos firmados entre ambas partes para la explotación de la mina de cobre y oro Oyu Tolgoi (uno de los principales activos económicos del país), pese a presuntos casos de corrupción vinculados con los contratos.
"El mundo está viendo cómo se desarrolla Oyu Tolgoi, por lo que Mongolia tiene que demostrar su estabilidad hacia los inversores extranjeros con el fin de atraer más capital", destacó el director de la división de cobre de Rio Tinto, Arnaud Soirat, en el Foro Económico de Mongolia, celebrado hoy en la capital Ulán Bator.
Soirat afirmó que el Gobierno de Mongolia tiene todos los ingredientes para convertir el país en "una exitosa nación de recursos" pero para ello debe respetar los compromisos financieros acordados.
La mina de Oyu Tolgoi, situada en el desierto de Gobi (sur del país), da empleo a 14.000 personas y se calcula que con su ampliación podría generar un tercio de los ingresos para el Gobierno de Mongolia, con sus ricas reservas de oro y cobre.
Sin embargo, el proyecto está parcialmente paralizado debido a investigaciones por presunta corrupción durante las negociaciones para un contrato con Rio Tinto en 2009, que por ahora se ha traducido en la detención de dos ex primeros ministros de Mongolia (Sanjaagiin Bayar y Chimediin Saikhanbileg).
La multinacional anglo-australiana ha invertido 7.500 millones de dólares en el país desde 2010 y ha pagado otros 1.500 millones al Gobierno de Mongolia en forma de impuestos, derechos de usufructo y otras tasas.
Se calcula que la mina de Oyu Tolgoi, descubierta en 2001 y que comenzó a explotarse en 2010, tiene capacidad para producir unas 430.000 toneladas de cobre y 12 de oro anuales en los próximos 20 años.
El Gobierno de este país de Asia Central mantiene el control de un 34 por ciento de las acciones de la mina, mientras que Rio Tinto posee el 66 por ciento restante, a través de la firma Turquoise Hill, de la que también es socia mayoritaria.
.