Restablecida la luz en Kabul tras ocho días de corte por un ataque talibán
Las autoridades afganas restablecieron hoy el suministro eléctrico a Kabul tras ocho días en los que un 80% de la[…]
Las autoridades afganas restablecieron hoy el suministro eléctrico a Kabul tras ocho días en los que un 80% de la capital ha estado sin luz por el ataque de los talibanes a la red de transmisión en el norte del país, informó hoy una fuente de la compañía eléctrica estatal.
La pasada semana los talibanes sabotearon la línea de transmisión de energía eléctrica que entra a Afganistán desde Uzbekistán y que sirve para abastecer a Kabul y las provincias vecinas al dañar tres torres de la red en una zona insegura de la provincia de Baghlan.
"Una torre fue completamente destruida mientras que las otras dos resultaron parcialmente dañadas, durante los últimos días nuestro personal técnico pudo reparar las tres torres y hoy por la tarde pudimos conectar el suministro a la capital", indicó a Efe Wahidullah Tawhidi, portavoz de la compañía eléctrica estatal (DABS).
Tawhidi indicó que, aunque han recibido la protección de las fuerzas de seguridad para realizar las reparaciones, también se apoyaron en la mediación de líderes tribales que pidieron a los insurgentes que permitieran proceder con el trabajo.
Durante los últimos ocho días solo un 20% de Kabul, fundamentalmente oficinas, hospitales, escuelas y algunas instituciones y zonas residenciales han recibido suministro eléctrico procedente de centrales hidroeléctricas, alrededor de 90 megavatios.
Esta es la segunda vez en un mes que los talibanes logran interrumpir el suministro eléctrico de Kabul, después de que amenazaran con atacar la red si el Gobierno no mejora los servicios eléctricos en las zonas bajo su control.
El acceso a la electricidad sigue siendo uno de los grandes problemas en Afganistán, uno de los países con peor infraestructura eléctrica en el mundo, con solo entre un 25% y 33% de la población, fundamentalmente urbana, conectada con la red de suministro de energía.
La escasa capacidad de generar electricidad, que proviene principalmente de sus hidroeléctricas, obliga a Afganistán a importar un 77 % de la energía que consume.
Alrededor de 35,2 % de su energía procede de Uzbekistán; un 30,5% de Tayikistán; un 20,9% de Irán, y un 13,4% de Turkmenistán.
De acuerdo con la oficina del Inspector Especial General para la Reconstrucción de Afganistán (SIGAR) del Congreso de EE.UU., el Gobierno afgano controla alrededor de un 57% del territorio afgano, mientras que los talibanes tienen en su poder un 11% y el resto está en disputa.
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