Renfe, a un paso de lograr el primer beneficio operativo de su historia
Renfe está a un paso de alcanzar este año la normalidad empresarial, si entendemos ésta como terminar el ejercicio sin[…]
Renfe está a un paso de alcanzar este año la normalidad empresarial, si entendemos ésta como terminar el ejercicio sin números rojos en su actividad propiamente dicha. Será el primer beneficio operativo de su todavía corta historia como actor de la red ferroviaria y no como el todo, tras desgajarse en 2005 la parte relativa a estaciones y la infraestructuras viaria.
De enero a septiembre se había anotado ya unas ganancias netas de 66 millones de euros, 30 veces más que su resultado en el mismo período de 2016, según fuentes cercanas al grupo. El ajuste de los gastos financieros, el freno a las pérdidas de su filial de mercancías y un incremento en los ingresos del AVE mayor del previsto lo explican.
La compañía, no obstante, ya viene obteniendo buenos resultados los dos últimos ejercicios. En 2015, de hecho, se anotó el primer beneficio desde que hace 13 años se quedara solo como operadora ferroviaria. Su saldo positivo fue entonces de 42,3 millones de euros frente a las pérdidas abultadas de 209 millones en 2014. Y_lo hizo tras elevar sus ingresos un 10% hasta 3.266 millones, aunque lo decisivo fue el traspaso de unos terrenos a ADIF (la sociedad pública que administra vías y estaciones) que le dio unos ingresos no recurrentes de 53,7 millones.
El año pasado también iba camino de seguir con números verdes, al mantener una facturación similar con un alza del 3% en los ingresos por viajeros e incluso reducir su deuda en 678 millones . Pero su filial de mercancías lastró el resultado final, que quedó en unas pérdidas de 43,5 millones, al provisionar los 65 millones que le impuso Competencia (CNMC) como multa -su mayor sanción a una sola empresa- por frenar la liberalización en ese sector.
El 63% viaja en AVE
Este 2017, ya sin factores extraordinarios, el incremento de ingresos en su área de grandes recorridos anticipa ese doble beneficio. En concreto, en AVE y Larga Distancia se superaba la frontera milmillonaria al cierre del tercer trimestre (1.066 millones, un 4,7% más) tras crecer casi un 4% su demanda (24,84 millones de viajeros) y añadir el primero 628.000 clientes nuevos (un 4,1%, para alcanzar los 15,84 millones), esto es, prácticamente dos de cada tres de sus usuarios (el 63,7%) eligen el AVE.
En conjunto, el negocio de Renfe subió un 8,4% en los nueve primeros meses del año, obteniendo 2.596 millones de euros. Sus servicios que tienen la categoría de públicos (es decir, están subvencionados por el Estado) aumentaron un 4% su facturación hasta los 552,6 millones, mientras que sus clientes subieron prácticamente otro 3% hasta los 333,1 millones.
Los gastos, no obstante, también avanzaron con fuerza: un 7,1% para llegar a 2.220 millones. Entre ellos destaca el notable incremento en la factura que paga por usar las infraestructuras de ADIF, que se disparó un 35,4% hasta 620 millones. Los costes financieros, sin embargo, se redujeron casi un 29% gracias al descenso en dos puntos de la deuda (se sitúa en 3.910 millones). Los talleres ganaron 4,8 millones y el alquiler de material otros 2,3%. Por el contrario, la división de mercancías siguió en pérdidas, con 20,8 millones, si bien las consiguió recortar prácticamente un 40%.