París busca apoyo de 19 ciudades para su recurso contra la CE por el diesel
El Ayuntamiento de París anunció hoy que recurre ante la justicia europea contra la Comisión Europea por su autorización para[…]
El Ayuntamiento de París anunció hoy que recurre ante la justicia europea contra la Comisión Europea por su autorización para elevar los límites de emisiones contaminantes de los vehículos diesel, y que espera el respaldo de otras 19 ciudades europeas, incluidas Madrid y Barcelona.
En un comunicado, la alcaldesa de la capital francesa, la socialista Anne Hidalgo, indicó que ha lanzado dos procedimientos contenciosos ante el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas a los que podrán sumarse las 19 ciudades que se asociaron en una declaración sobre esa cuestión el mes de marzo.
El primero es un recurso para anular el reglamento que la Comisión Europea publicó en su Diario Oficial el pasado 26 de abril y que fija los umbrales máximos de emisiones de óxido de nitrógeno (NOx) que tendrán que respetar los vehículos que se comercialicen a partir de 2017.
Esos umbrales se medirán en situaciones reales de conducción, y no en condiciones de laboratorio como hasta ahora, pero su aspecto polémico es que para que los fabricantes de coches puedan integrar esos cambios en los test (que modifican el régimen de funcionamiento de los motores, y las emisiones) se les autorizará a que de los tubos de escape salga más NOx, hasta 2,1 veces más de lo que inicialmente se había previsto.
Por eso, la demanda en anulación de París utiliza dos argumentos: el primero que el Ejecutivo comunitario viola los máximos de emisiones de óxido de nitrógeno actualmente en vigor, y el segundo que se ha utilizado un procedimiento reservado a "elementos no esenciales" de la reglamentación, cuando en realidad este es un acto con "fuertes consecuencias".
El Ayuntamiento de la capital francesa, que dijo contar con el apoyo de la ministra francesa de Ecología, Ségolène Royal, también ha formalizado otro recurso para reclamar la indemnización de las futuras víctimas que sufrirían daños en su salud a causa del nuevo dispositivo.
Para Hidalgo, la decisión de la Comisión Europea es "una renuncia escandalosa después del escándalo de Volkswagen", cuando "la prioridad de Europa tiene que ser proteger la salud de los ciudadanos y luchar contra el desarreglo climático".
El pasado 16 de marzo, ella encabezó un llamamiento de alcaldes de una veintena de ciudades que suman cerca de 25 millones de habitantes para exigir al Ejecutivo comunitario que diera marcha atrás en su iniciativa.
En ese llamamiento -que desde entonces ha recibido el apoyo de 127.000 personas con su firma-, los responsables municipales insistían en que si esa decisión saliera adelante, se estaría dando "permiso para contaminar en detrimento de la salud".
Hoy, Hidalgo señaló que está "determinada" a actuar con sus homólogos europeos para, con "todos los medios a (su) disposición", lograr que la Comisión Europea "escuche (sus) inquietudes".
"La Comisión -argumentó- no puede por una parte que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea sancione a los Estados que no respeten los objetivos medioambientales y permita por otra parte a los fabricantes de coches producir vehículos que contaminan más. Es una cuestión de coherencia".