Los analistas creen que el recorte de 1,8 millones de barriles diarios pactado esta semana por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), Rusia y otros productores acelerará la recuperación del precio, que se ha desplomado más de un 50 % desde 2014, pero no pondrá fin por sí solo al exceso de oferta que ha motivado esa caída.
Los ingresos procedentes de servicios como la venta a bordo de alimentos y bebidas, la facturación de equipaje, la asignación de asientos premium y las ofertas de embarque prioritario ascenderán este año a 44.900 millones de dólares