La cifra duplica la multa de 1.060 millones de euros que el Ejecutivo comunitario impuso en 2009 al grupo informático estadounidense Intel, entonces la mayor de la historia de la Unión Europea, también por abuso de posición dominante al tratar de expulsar a sus rivales del mercado de microprocesadores. Bruselas cree que Google ha adjudicado a su servicio de comparación de precios una ventaja "ilegal" al otorgarle una posición "prominente" en los resultados de búsqueda