En el futuro, la máquina será el foco de atención. La inteligencia artificial y el big data permiten la interacción entre el hombre y la máquina. La consulta personal con el gestor de patrimonios será una excepción como servicio complementario y se ofrecerá como un "servicio a la carta" sujeto a una tarifa. El futuro pertenece al e-Asset Manager.