El Supremo decidirá en dos semanas qué pasa con las hipotecas. Y puede haber muchas opciones. En caso de que decida que haya retroactividad, ésta podría oscilar entre los 4 y los 15 años. En función de lo que salga, la banca podría verse muy perjudicada o simplemente tendría un impacto neutral. Estas son las opciones.