Negociación de Abengoa baraja reducir la participación de los Benjumea al 5 %
Las negociaciones para la reestructuración de Abengoa y su salida del preconcurso de acreedores barajan reducir la participación accionarial de[…]
Las negociaciones para la reestructuración de Abengoa y su salida del preconcurso de acreedores barajan reducir la participación accionarial de Inversión Corporativa, la sociedad de la familia Benjumea y otros socios fundadores, para situarla alrededor del 5 %, desde el 51 % actual.
Esta reducción de la participación constituía, junto a la salida definitiva del expresidente Felipe Benjumea del grupo, dos de las piezas claves para desbloquear la solución final para la firma y las aportaciones de liquidez urgente, según han indicado a Efe fuentes de las negociaciones.
Desde la presentación de preconcurso de acreedores en noviembre del año pasado, Abengoa se encuentra inmersa en intensas negociaciones con la banca y los bonistas, que deben conducir a una reestructuración global antes del 28 de marzo para evitar el concurso.
Sin embargo, el acuerdo se mantenía lejano hasta hace pocos días, debido en parte a la negativa de los actuales principales accionistas, Inversión Corporativa, de reducir su participación por debajo del 12 %, algo inaceptable para los acreedores.
Además, la banca consideraba que Felipe Benjumea, que seguía vinculado a la empresa mediante un contrato de asesoramiento, estaba entorpeciendo las negociaciones.
Esta situación se desbloqueó el pasado martes con la resolución de este contrato y la sustitución del presidente -Antonio Fornieles asumió el cargo hasta entonces ocupado por José Domínguez Abascal-.
Adicionalmente, los acreedores consideran que el abono, con una semana de retraso, de las nóminas de febrero indica que el nuevo equipo directivo está dispuesto a sumir la dilución de los actuales accionistas, lo que supondría el desbloqueo definitivo de las negociaciones.
El plan de reestructuración de Abengoa, que podría estar terminado de forma inminente, prevé la reducción a un tercio de la duda, que actualmente ronda los 9.000 millones de euros, mediante diversas opciones, entre ellas la capitalización de préstamos, que daría a los acreedores el control de la compañía.
Estas negociaciones afectan también a la línea de liquidez de 165 millones de euros que desde hace semanas el grupo negocia con los bonistas y que resulta necesaria para hacer frente a pagos a corto plazo.
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