Mineros protestan por la pérdida de miles de empleos en comarca de Barcelona
Mineros de Súria y Sallent, en la comarca barcelonesa del Bages, junto con el secretario general de la CGT de[…]
Mineros de Súria y Sallent, en la comarca barcelonesa del Bages, junto con el secretario general de la CGT de Cataluña, Ermengol Gassiot, han protestado hoy en Barcelona por la reducción de la actividad en estas minas, que afectaría a unos 4.000 trabajadores.
En una rueda de prensa, el sindicato ha denunciado el peligro que supone el cese de la actividad de las minas, dedicadas a la extracción de potasa, que influye directamente en la salinización del suelo, una actividad cuya producción se utiliza, en su mayoría, como fertilizante en la agricultura y que acumula en la comarca más de 100 años de historia.
El pasado junio la compañía minera Iberpotash, propietaria de las minas, inició el cierre progresivo del centro productivo de Sallent, que se llevará a cabo en tres años, con el objetivo de trasladar la actividad de extracción y tratamiento de sal y potasa a las instalaciones que tiene en Súria (Barcelona).
Denominado como "plan Phoenix", el mismo prevé una disminución paulatina de la aportación de sal al depósito salino del Cogulló, en Sallent, como respuesta a una sentencia que se hará efectiva el próximo 30 de junio y por la que se prohibirá, a partir de ese momento, seguir acumulando residuos en esta montaña.
El "plan Phoenix" de traslado de los trabajadores de Sallent debería haberse completado en 2014, si bien está previsto que su ejecución culmine en 2018, cuando ya se haya hecho efectiva la sentencia.
Así, según los representantes sindicales, el próximo 1 de julio se empezará a reducir la producción en Sallent, lo que, a su juicio, llevará a la reducción de centenares de puestos de trabajo, algo que inquieta a la plantilla actual, que mañana se reunirá con el consejero delegado de Iberpotash, filial española del gigante minero israelí ICL, que es la propietaria de los yacimientos de potasa en la comarca del Bages.
Durante la rueda de prensa, Gassiot ha pedido a la empresa y a las administraciones "medidas firmes y concretas" para encontrar una solución a este problema, que pasa por hacer compatible la extracción y el respeto por el medio ambiente, por ejemplo, construyendo una planta desalinizadora capaz de gestionar los residuos generados.
Asimismo, ha exigido al gobierno autonómico que "deje de mirar hacia otro lado" pues, según ha apuntado, "su interés no debería estar centrado en la maximización de beneficios de las empresas, sino en la maximización de bienestar de la población que, en esta comarca, se dedica en su mayoría a esta actividad".