Mercado baterías ion litio para coches eléctricos crecerá un 150 % hasta 2024
El mercado de las baterías de ion litio que se utilizan en los coches eléctricos experimentará un crecimiento "verdaderamente fulgurante"[…]
El mercado de las baterías de ion litio que se utilizan en los coches eléctricos experimentará un crecimiento "verdaderamente fulgurante" en los próximos años, ya que está previsto que aumente entre 2015 y 2024 un 150 %, hasta alcanzar los 75.000 millones de dólares (63.750 millones de euros).
El volumen de este mercado era en 2015 de unos 30.000 millones de dólares (25.500 millones de euros al cambio), ha explicado a Efe el socio responsable de automoción de KPMG en España, Francisco Roger.
El cobalto y el litio, elementos necesarios para la fabricación de las baterías ion litio, tienen "un nivel de producción muy limitado" y juegan un "papel clave" en el sector del vehículo eléctrico hasta que no se encuentren materiales alternativos, ha advertido Roger.
Por una parte, el 65 % del cobalto (que actúa como potenciador del rendimiento del litio) proviene de la República Democrática del Congo, un estado sujeto a "inestabilidad política", mientras que la demanda del litio también está previsto que trace "una curva pronunciada hacia arriba", ha indicado.
Según Deutsche Bank, en 2015 se necesitaron 184.000 toneladas de litio (un 40 % para baterías), pero en 2025 se requerirán 534.000 toneladas, de las que un 70 % estarán destinadas a acumuladores.
En este caso, las reservas más importantes de litio se encuentran en China y en Bolivia (donde, según el Servicio Geológico de EEUU, existen reservas de 9 millones de toneladas métricas, aunque el Gobierno boliviano calcula que en realidad alcanzan las 100 millones de toneladas).
Ante las expectativas de crecimiento de los vehículos eléctricos, "es normal que la mayoría de la industria del automóvil esté tratando de asegurarse el suministro de estos minerales tomando posiciones e invirtiendo en estos mercados", señala el socio de la consultora.
El último movimiento ha sido del Grupo Volkswagen, que la semana pasada anunció que destinaría 50.000 millones de euros a baterías de litio para vehículos eléctricos.
Hay muchos tipos de baterías de ion litio, pero se podrían dividir en dos grandes grupos: las que utilizan óxido de cobalto en el electrodo positivo y las que emplean en su lugar fosfato de hierro.
El problema es que el cobalto es un material "muy caro" en el mercado (61.500 dólares la tonelada, 51.877 euros, el 107,7 % más en tasa interanual, según la Bolsa de metales de Londres), por lo que en la familia del óxido de cobalto se sustituye el electrodo por otros elementos como el níquel, el manganeso o el aluminio para intentar abaratar el precio, según el presidente de la recién creada Asociación Empresarial de Pilas, Baterías y Almacenamiento Energético (Aepibal), Joaquín Chacón.
El coste de las baterías de ion litio es aproximadamente de 500 euros el kw/hora y, según estimaciones que se hicieron en 2010, el precio óptimo para que un acumulador con las mismas características tenga una implantación global debería estar por debajo de los 200 euros el kw/h.
Este precio se refiere a la cantidad de energía que se puede almacenar y cuál es el coste de los materiales para hacer ese sistema.
Según ha detallado Chacón a Efe, el litio y los materiales que se utilizan para los electrodos de las baterías de ion litio son muy caros de producir y, por eso, se empezó a utilizar fosfato de hierro como sustitutivo "más barato" del óxido de cobalto, que ofrece más ciclos pero a una prestación inferior en cuanto a cantidad de almacenamiento por unidad de peso.
La batería basada en el fosfato de hierro es la que "hoy en día más se fabrica en China" y "representa en total más del 80 % de lo que se está fabricando actualmente", ha afirmado Chacón.
Paralelamente, hay varios actores en EEUU, Europa y Japón que están tratando de desarrollar baterías nuevas y buscando metales "más abundantes, más accesibles" y sin los inconvenientes del coste de extracción y tratamiento, como el aluminio, el sodio y el magnesio, con el objetivo de reducir el gasto tres o cuatro veces y alcanzar así precios de 100 o 150 euros kw/hora.
De hecho, el abaratamiento de las baterías es directamente proporcional al precio de los vehículos eléctricos: en un coche eléctrico que hoy cueste 30.000 euros, la mitad -unos 15.000 euros-, es la batería para una autonomía de 200-250 kilómetros, de acuerdo con Chacón.
"Dependiendo del vehículo, dicen que es entre un 40 y un 60 %, pero la regla general es la mitad", ha añadido.
No opina lo mismo el director de la Asociación empresarial para el desarrollo e impulso del vehículo eléctrico (Aedive), Arturo Pérez de Lucía, para quien "no existe ningún problema entorno a las baterías del vehículo eléctrico" ni razones para un "alarmismo" en cuanto a la falta de materiales.
Para Pérez de Lucía hay "litio suficiente para abastecer las necesidades del mercado" y el desarrollo del mismo llevará a la introducción y el uso de nuevas tecnologías, como las baterías de 'metalaire'.
"El litio hoy en día es una de las soluciones más eficientes que hay entorno a las baterías, pero no va a ser la única", ha subrayado.
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