Más de 110 empresas logran pagos por interrumpibilidad para 5 meses de 2018
Las subastas de interrumpibilidad para el periodo del 1 de enero al 31 de mayo de 2018, que se han[…]
Las subastas de interrumpibilidad para el periodo del 1 de enero al 31 de mayo de 2018, que se han celebrado entre el lunes y el jueves, se han cerrado con la adjudicación de 384 lotes a 117 pujadores del total de 128 que han participado, ha informado hoy Red Eléctrica de España (REE).
Los pagos por interrumpibilidad bonifican a las empresas que están dispuestas a desconectarse del sistema eléctrico en caso de necesidad y desde 2014 se reparten mediante subastas en las que los distintos lotes se adjudican a las empresas que presentan las pujas más competitivas.
De los 384 lotes asignados, 376 son de 5 megavatios (MW) y los ocho restantes de 90 MW.
En el caso de los 376 bloques de 5 MW, 343 se han adjudicado a grupos empresariales y 33 a personas físicas o jurídicas, mientras que los ocho bloques de 90 MW han sido todos para grupos empresariales.
El precio medio de asignación ha sido de 108.245 euros por megavatio y año en los bloques de 5 MW y de 235.167 euros por megavatio y año en los de 90 MW, mientras que la media ponderada se ha situado en 143.393 euros por megavatio y año.
Los precios de salida fijados por la Secretaría de Estado de Energía fueron de 270.000 euros/MW y año para los productos de 90 MW y 150.000 euros/MW y año para los de 5 MW.
La interrumpibilidad permite liberar potencia cuando la demanda de energía eléctrica supera a la producción.
En esta última subasta de interrumpibilidad, que convoca el Ministerio de Energía y gestiona REE, el periodo de entrega es inferior al que venía siendo habitual, ya que sólo cubre cinco meses de 2018 en lugar del año completo, aunque existe la posibilidad de que se convoquen otras subastas a lo largo del año.
Además, coincide con un momento de cambios en la regulación de la interrumpibilidad, que a partir de ahora se utilizará también por criterios económicos para evitar que se disparen los precios de la electricidad en el mercado mayorista y no sólo por cuestiones técnicas, a lo que se limita prácticamente su uso en la actualidad.