Los niños riojanos comen menos fruta y verdura que la aconsejada, según Caser
Los niños riojanos comen menos fruta, verdura y hortalizas que la recomendada por los especialistas, con una media de 18,18[…]
Los niños riojanos comen menos fruta, verdura y hortalizas que la recomendada por los especialistas, con una media de 18,18 raciones semanales, frente a las 35 mínimas aconsejadas, según refleja el II Estudio Caser sobre Salud Familiar: "Alimentación y estilo de vida del niño del siglo XXI".
Los lácteos son el grupo de alimentos que más ingieren cada semana los niños riojanos de entre 3 y 14 años, a pesar de lo cual no llegan a tomar la cantidad mínima aconsejada por los especialistas (13,47 raciones a la semana, frente a las 14-21 recomendadas por la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria), ha informado la compañía aseguradora, en una nota.
Este estudio es una iniciativa de la compañía aseguradora Caser, en la que se han analizado los hábitos de 1.083 niños de entre 3 y 14 años de España y recoge un volumen de entrevistas que asegura representación en cada comunidad autónoma, incluida Ceuta y Melilla, con un margen de error de ±3'1% y un nivel de confianza del 95%.
El director médico de Caser, José María Hernández Briones, explica que el objetivo del estudio es conocer cuáles son los hábitos de vida de los niños, cómo se alimentan, si practican ejercicio físico, cuántas horas le dedican, cuántas horas duermen de media, cómo distribuyen su tiempo de ocio o sus hábitos de higiene.
Según el estudio, el 20,8% de los pequeños de entre 3 y 14 años de España tiene sobrepeso y el 13,2% obesidad, "cifras importantes que son motivo de gran preocupación y sobre las que vienen alertando desde hace tiempo los expertos", asegura Hernández Briones.
En el caso de La Rioja, los resultados indican que la mayor parte (el 49,1%) de los pequeños de entre 3 y 14 años se encuentra en un peso normal, al tiempo que señalan que en esta Comunidad hay muchos más niños con sobrepeso que a nivel nacional (35,1% frente al 20,8% nacional), pero bastantes menos con obesidad (5,3% frente al 13,2%).
También indican que el 21,1% de los niños de esta franja de edad asisten al comedor escolar, un porcentaje algo inferior a la media de los pequeños que también lo hacen a nivel nacional (25,8%).
En este punto, el estudio destaca que la mayoría (75%) de los padres de los niños riojanos que sí asisten aseguran estar satisfechos con la alimentación que se da a sus hijos en el colegio.
En lo que se refiere a las técnicas de cocinado, los expertos participantes en el estudio destacan que constituyen también un aspecto importante para lograr una alimentación saludable.
Tanto es así que es un punto que, junto a otros, como la actividad física o el equilibrio emocional, se incluyen actualmente en las nuevas pirámides nutricionales.
Según los resultados del estudio, la cocción es la técnica de preparación de alimentos más utilizada por las familias riojanas con niños de entre 3-14 años (media de 7,86 veces/semana), seguida de la plancha (5,12 veces/semana), el horneado (4,44 veces/semana) y la fritura (1,51 veces/semana).
El vapor (0,72 veces/semana) y el microondas (0 veces/semana) son las técnicas menos usadas.
Respecto a la merienda, destaca que el 96,5% de los pequeños de esta comunidad autónoma meriendan cada día.
El bocadillo es la opción más consumida (el 55,6% de los niños come más frecuentemente bocadillos), seguido de los alimentos preparados (el 24,5% de los niños merienda de forma más frecuente alimentos preparados) y la fruta (tomada como primera opción por el 23,5% de los pequeños).
Con todo, los padres riojanos califican con un notable (7,70 puntos en una escala del 1 al 10) los hábitos alimenticios de sus hijos y también otorgan una buena puntuación al equilibrio alimenticio de su dieta (7,60 puntos).
Sin embargo, el 33,3% de ellos reconocen que echan de menos elementos en la alimentación de sus hijos, sobre todo fruta.
Respecto a la incidencia de la crisis en la alimentación infantil, el estudio subraya que un 10,5% de los niños riojanos de entre 3 y 14 años han visto modificada su alimentación como consecuencia de la misma.
En esos casos, "suele variarse la alimentación en los niños de más edad, procurando que no afecte a la alimentación de los primeros años", concluye el director médico de Caser. EFE.
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