Los acusados de Mundo Mágico eran conscientes de la estafa, según la Fiscalía
Los dos acusados de estafar de forma continuada a los clientes de la agencia de viajes Mundo Mágico, Antonio González[…]
Los dos acusados de estafar de forma continuada a los clientes de la agencia de viajes Mundo Mágico, Antonio González Moral y Paul Alexander van Zill, eran conscientes del delito que estaban cometiendo, ha sostenido en la Audiencia Nacional el fiscal del caso, que ha expuesto hoy sus conclusiones.
Ante la sección tercera de la sala de lo Penal, presidida por el juez Alfonso Guevara, el representante del Ministerio Público ha explicado que el juicio ha dejado acreditado que "no había infraestructura, no había nada", así como que los fondos de los clientes se utilizaron para "algo ajeno" al negocio prometido.
En este sentido, ha recordado la "serie de transferencias" por valor de cinco millones de euros a empresas que el propio González Moral reconoció como suyas y que no tendría justificación alguna.
Según el fiscal, estos movimientos de capitales demuestran que los acusados se sirvieron de un mecanismo piramidal para enriquecimiento personal.
"Yo monto una sociedad, invento una serie de cosas, cojo el dinero y me lo llevo", ha relatado antes de añadir que Mundo Mágico dependió de la financiación del BBVA primero y más tarde de otras entidades ante tales distracciones de dinero.
Unas acusaciones que ya figuraban en el escrito inicial, donde argumentaba que las semanas de vacaciones ofertadas a los clientes en realidad no existían, bien porque no era real el complejo de apartamentos o porque no se habían comprado los inmuebles sobre los que más tarde realizar su división en propiedad compartida.
Así sucedería con la venta de multipropiedades en los complejos Mar y Golf, Benalbeach, Hotel Apartamentos Esmeralda y Esmeralda Beach Club; la venta se efectuaba a nombre de los acusados o a través de la sociedad pantalla Espinaquer 2000.
Sobre este hecho se ha detenido la Fiscalía, que ha asegurado que los acusados disponían de algunos apartamentos para aquellos clientes que reclamaban, aunque el resto del capital "iba destinado a otros asuntos".
El caso se remonta a 2003, cuando Mundo Mágico Tours, empresa que desde 1998 ofertaba semanas de vacaciones en multipropiedad y servicios turísticos, se declaró en concurso de acreedores.
Esta situación de insolvencia condujo a que miles de afectados se vieran endeudados con entidades financieras como BBVA o el entonces Santander Central Hispano, Caja Madrid o Hispamer, para hacer frente al pago de un servicio que nunca recibieron.
La Fiscalía solicita seis años de cárcel y multas de 10.800 euros para Antonio González Moral y Paul Alexander van Zill, por estafa continuada a unos 4.000 clientes de España, quienes perdieron cantidades que oscilaban entre 3.000 y 12.000 euros.
La sección tercera de la sala de lo Penal retomará la vista el próximo lunes, cuando se espera expongan sus informes finales el resto de las acusaciones.
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