Las claves del bloqueo de la venta de la filial de Telefónica en Reino Unido
La prohibición por parte de la UE de la adquisición de O2 supone una decisión clave para las compañías y para el mercado
La Comisión Europea bloqueó ayer la venta de la filial británica de Telefónica, O2, a Hutchison. Bruselas considera que esta operación, valorada en unos 13.000 millones de euros puede afectar a la capacidad de elección de los consumidores del Reino Unido y que este movimiento «perjudicaría a la innovación en el sector de las telecomunicaciones». El veto tiene consecuencias no solo para la «teleco» española, sino para todo el mercado.
¿Por qué Telefónica quiere salir de Reino Unido?
Telefónica O2 es el líder británico de telefonía móvil, pero al no contar con red de ADSL y fibra no puede vender paquetes integrales (fijo, móvil, internet y televisión en la misma factura) y tiene menor capacidad competitiva. Sus opciones pasaban por invertir en una red fija o comprar un operador de fijo, lo que elevaría su deuda, o vender O2. Se decantó por esto último porque la venta le permitiría reducir su deuda, que vuelve a superar los 50.000 millones.
¿Cómo justifica Bruselas su veto a la transacción?
La Comisión cree que la fusión de O2 y Three (Hutchison) reduciría la oferta y encarecería las tarifas y que las «telecos» tendrían menos incentivos para invertir más en red.