La UE pasa la noche en vela sin acuerdo de cuotas pesqueras para 2018
Los países de la Unión Europea (UE) continúan este miércoles las negociaciones de los Totales Admisibles de Capturas (TAC) y[…]
Los países de la Unión Europea (UE) continúan este miércoles las negociaciones de los Totales Admisibles de Capturas (TAC) y cuotas pesqueras del Atlántico y el mar del Norte de 2018 tras una noche en vela sin poder poner sobre la mesa una propuesta que logre apoyos suficientes para un acuerdo.
Los ministros de Agricultura y Pesca, reunidos desde las 10:00 de la mañana del martes (08.00 GMT) en Bruselas, no han logrado avanzar sustancialmente en la negociación, en unas conversaciones difíciles que han superado ya las veinte horas y se han prolongado hasta el amanecer.
España busca suavizar los recortes planteados por la Comisión Europea (CE), drásticos en el caso de algunas especies como la merluza sur (-30 % en la primera propuesta), o el jurel (-24 %) en aguas portuguesas, así como la anchoa en estos mismos caladeros, que Bruselas proponía inicialmente reducir en un 43 %, aunque retiró esa propuesta a la luz de nuevos informes científicos.
Los Veintiocho rechazaron durante la mañana del martes una primera propuesta de compromiso presentada por Estonia, que preside el Consejo este semestre, y que no propuso cambios ni para la merluza sur ni para el jurel.
El rechazo obligó a continuar las conversaciones trilaterales -países, Consejo y Comisión- para lograr poner sobre la mesa una nueva propuesta.
Hasta que las negociaciones no avancen, los ministros no se reunirán para dar el visto bueno a esa nueva propuesta.
Uno de los asuntos más conflictivos de la negociación es la propuesta de la CE para prohibir la pesca de anguila en todas las aguas de la Unión, a raíz de un dictamen científico sobre la mala situación de la especie.
Desde la patronal de armadores Cepesca, el secretario general, Javier Garat, explicó a Efe que esta prohibición afectaría especialmente a la flota artesanal gallega, ya que "hay más de 100 familias que dependen de la pesca de la anguila".
España considera que esta veda no debería afectar a todas las aguas europeas por igual.
"En España y en Galicia ya hay un plan de gestión que funciona bien para la anguila, España está pidiendo (a Bruselas) que diferencie las aguas en las que haya un plan de gestión que esté funcionando", defendió Garat.
Fuentes diplomáticas afirmaron también que la CE se ha mostrado "más inflexible" que en años anteriores.
Sobre la base de la "recomendación científica", Bruselas plantea mantener o aumentar las cuotas pesqueras para 53 reservas que se considera que están en una situación saludable, mientras que pide recortes para 23 poblaciones en malas condiciones.
El objetivo es lograr un Rendimiento Máximo Sostenible" (RMS, el nivel óptimo de capturas que se puede extraer de una población de peces cada año sin perjudicar a las existencias) de todas las poblaciones como máximo en 2020.
Actualmente, un total de 44 reservas se encuentran en niveles de RMS, frente a solo cinco en 2009.
España negocia para intentar limitar los recortes de merluza, jurel, gallo y rape, entre otras especies.
La primera propuesta de Estonia planteaba los mismos recortes de merluza (-30%), de 10.520 a 7.366 toneladas, y jurel en aguas portuguesas (-24%), de 73.349 toneladas a 55.555, planteado por la CE para 2018.
España, junto con Portugal y Francia y con el apoyo de Alemania, ha mantenido la presión en las negociaciones con el fin de suavizar estos recortes, informaron fuentes diplomáticas.
La ministra española de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, pidió a la CE "simultanear los objetivos de mejora de las pesquerías", incluida la biomasa de las poblaciones y la "rentabilidad de los pescadores".
Tejerina mostró su preocupación por los recortes planteados, entre otras especies, a la merluza sur (del 30 % en la primera propuesta), para la que pidió "aplazar el objetivo" de RMS "si es posible un año más".
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