La producción de miel en trashumancia caerá un 60 por ciento
La producción del sector apícola extremeño obtenida en la trashumancia que se lleva a cabo en Castilla y León caerá[…]
La producción del sector apícola extremeño obtenida en la trashumancia que se lleva a cabo en Castilla y León caerá este año un 60 por ciento en relación a un ejercicio habitual, debido principalmente a la sequía.
El responsable del sector Miel de Asaja Extremadura, Paulino Marcos, ha dicho a Efe que los efectos de la falta de lluvias en tierras castellanoleonesas han sido aún más fuertes que los experimentados en Extremadura, a lo que se unió una helada que afectó a robles, nogales y castaños.
Las mieles recogidas más allá de Extremadura, oscuras de roble, encina o castaño, entre otros, representan un porcentaje muy importante para el sector autonómico.
A estos datos de producción se añade la "problemática" de las dificultades que encuentran los apicultores extremeños para llevar a cabo la trashumancia en diversos términos municipales castellanoleoneses, que el sector autonómico espera se pueda resolver en los próximos tiempos.
En este sentido, Marcos ha explicado que el Gobierno central ha convocado el próximo 26 de septiembre a todo el sector español para abordar esta situación, pues también hay problemas similares en otras partes del país.
Marcos ha recordado que la búsqueda de soluciones sobre esta situación partió desde el sector autonómico, que transmitió al presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, la necesidad de que hablara con el Gobierno central sobre esta problemática.
Después de que la Junta de Extremadura trasladara esta situación, el Gobierno encargó un estudio a todas las comunidades, trabajos que el sector autonómico entiende que se pondrán encima de la mesa en la próxima reunión en Madrid.
El sector considera que el año en general ha sido "nefasto" para la apicultura extremeña, "quizá el peor de los últimos 30 ejercicios", pues a la sequía se ha unido el elevado calor en primavera, heladas o la incidencia del abejaruco.
Marcos ha alertado de que el problema no queda solo en los datos de producción de este año, sino que ahora se deben analizar las condiciones a las que llegarán las colmenas de cara a la invernada, lo que podría agravar la situación y encarecer los costes de los apicultores de cara a la próxima primavera.
"Los apicultores tienen muy claro que ya hay un cambio climático, pues el aumento del calor y los cambios bruscos de temperatura son habituales en los últimos ejercicios", ha manifestado.
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