La C-245 tendrá carril para autobuses entre Cornellà y Castelldefels en 2018
La carretera C-245, que conecta Cornellà de Llobregat y Castelldefels, contará con un carril segregado para autobuses y un carril[…]
La carretera C-245, que conecta Cornellà de Llobregat y Castelldefels, contará con un carril segregado para autobuses y un carril bici en 2018, con lo que se dará respuesta a una larga reivindicación del territorio.
El proyecto, que permitirá mejorar la integración urbana y la movilidad de esta carretera comarcal, cuenta con un presupuesto de 21,5 millones de euros, cofinanciados por la Generalitat y el mundo local, con el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) al frente.
Las obras empezarán en 2017 y culminarán en un plazo aproximado de un año y medio, y con ellas se pretende agilizar los desplazamientos de las 35.000 personas que pasan a diario en autobús por esta vía, en la que también confluyen hasta 18.000 vehículos privados en los tramos de más densidad.
"La mejor manera de luchar contra la contaminación y de garantizar la mejora de la calidad del aire es hacer una apuesta clara por un transporte público limpio y sostenible", ha apuntado el Conseller de Territorio y Sostenibilidad, Josep Rull, durante la presentación del proyecto.
Rull ha definido la propuesta como una "muestra de pragmatismo", ya que implica el redimensionar un proyecto que llevaba años sobre la mesa para hacerlo "viable y rápido".
"Necesitamos reducir el número de vehículos que puedan circular por esta vía y mejorar considerablemente el transporte público, a la vez que se implementa el carril bici segregado, que aportará seguridad y hará aumentar el tráfico en bicicleta. También potenciaremos los intercambiadores, para mejorar la conectividad de los diferentes modos de transporte", ha destacado el vicepresidente de Movilidad y Transporte del AMB, Antoni Poveda.
En este sentido, el presupuesto total del proyecto, que se ejecutará en diferentes fases, se completará con 4,8 millones de euros que la AMB destinará a la compra de 10 autobuses de otras prestaciones.
Se trata de un sistema de autobús rápido, con un diseño y características especiales para mejorar su funcionamiento y evitar las causas que contribuyen a los retrasos.
En este caso concreto, el AMB apuesta por un autobús híbrido articulado con dos puertas de acceso, que permitirá un 30% más de ocupación que los actuales y una carga y descarga de pasajeros más rápida.
Con la implantación del Bus Rápido Transporte (BRT), el AMB espera un incremento de viajeros y de demanda del servicio en torno al 10 % y calcula que esta nueva línea puede ser utilizada, aproximadamente, por 2,5 millones de pasajeros anuales.
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