Imdea desarrolla una plataforma para proteger infraestructuras marinas
El instituto madrileño Imdea Networks está desarrollando el proyecto ThreatDetect, encargado de construir una plataforma autónoma para "proteger infraestructuras marinas[…]
El instituto madrileño Imdea Networks está desarrollando el proyecto ThreatDetect, encargado de construir una plataforma autónoma para "proteger infraestructuras marinas de amenazas externas", y cuenta para ello con financiación de la OTAN a través del Programa de Ciencia para la Paz y la Seguridad (SPS).
El Instituto Madrileño de Estudios Avanzados (Imdea), dependiente de la Comunidad de Madrid, realiza investigación de excelencia en redes desde su sede en Leganés con el fin de llevar a cabo la transferencia de tecnología al sector industrial regional para mejorar su competitividad.
El proyecto ThreatDetect (detección de amenazas), con un presupuesto de 340.000 euros, pretende ser una alternativa a la monitorización, la seguridad y el mantenimiento de infraestructuras de la industria marítima como tuberías y cables sumergidos para la transferencia de gas, petróleo, energía o señales de comunicación, e infraestructuras portuarias de transporte.
La seguridad manual supone, según ha indicado el Imdea en un comunicado, "una inversión considerable en mano de obra y limita las capacidades operativas al establecimiento de áreas marinas seguras de tamaño limitado", por lo que ThreatDetect debe servir para detectar buzos y minas.
Además, esta investigación pretende desarrollar un prototipo para la demostración de las capacidades del sistema.
"En el caso específico de que sea detectada una mina, el sistema combina la detección acústica activa remota con la verificación de la detección mediante el reconocimiento de los objetivos por un vehículo submarino autónomo (AUV, por sus siglas en inglés) que se aproxime a los mismos", han explicado los investigadores.
El investigador principal del proyecto, Paolo Casari, asegura que la principal preocupación en el diseño de ThreatDetect reside en "la necesidad de adaptarse a diferentes entornos", puesto que para la identificación de minas y buceadores es necesaria la detección de objetos "de forma y tamaño desconocidos".
"Dado que se espera que los buzos y las minas estén en la superficie o cerca de la superficie, puede ser difícil distinguir entre el objetivo deseado y el ruido no deseado o las señales creadas por las olas o el paso de peces", ha explicado Casari.
Por ello, los investigadores consideran adecuada la detección acústica para los buceadores y la combinación de esta con imágenes para las minas sumergidas, de forma que el sonido proporciona la detección y la localización del objeto y las imágenes su inspección y verificación.
Este proyecto está previsto que dure tres años y que finalice en mayo de 2020 y, además de Imdea, participan en él la Universidad de Columbia Británica (Canadá) y la Universidad de Haifa (Israel).
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