Galán (Iberdrola) recibe una retribución de 4,58 millones hasta junio
El presidente y consejero delegado de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha recibido una retribución en metálico de 4,58 millones de[…]
El presidente y consejero delegado de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha recibido una retribución en metálico de 4,58 millones de euros durante el primer semestre del año, el 1,8 % menos que en el mismo periodo de 2017.
Esta cifra incluye un variable correspondiente al desempeño en el ejercicio 2017 (3,08 millones de euros); la retribución por sus funciones ejecutivas en el semestre (1,12 millones de euros); la retribución por su cargo como presidente del consejo de administración de Iberdrola entre enero y junio (284.000 euros), y primas de asistencia y retribuciones en especie (87.000 euros), según ha indicado la compañía.
Para el ejercicio 2018, Iberdrola acordó mantener la retribución fija anual (2.250.000 euros), así como el límite de la remuneración variable (3.250.000 euros) del presidente y consejero delegado del grupo. Estas cantidades, apunta la compañía, llevan congeladas desde 2008, "en línea con la política de prudencia y mejora de la eficiencia".
Además, en el primer semestre el grupo ha procedido a la segunda liquidación del bono estratégico 2014-2016. En virtud de este programa, aprobado por la Junta General de Accionistas de 2014, Galán ha recibido 510.596 acciones.
En su conjunto, la retribución del consejo de administración de Iberdrola a junio de este año ascendió a 8,1 millones de euros, el 12 % más que los 7,2 millones de primer semestre de un año antes.
Según destaca la eléctrica, las variaciones con respecto a 2017 están fundamentadas en el nombramiento del consejero-director general de los negocios el 31 de marzo de 2017.
Iberdrola obtuvo un beneficio neto de 1.410,5 millones de euros en el primer semestre, un 7,1 % menos que un año antes, por la ausencia de extraordinarios, si bien su beneficio ordinario aumentó un 27 %, hasta los 1.367,7 millones, por el negocio internacional y la normalización operativa en sus mercados de referencia.
La diferencia entre el beneficio neto y el ordinario se debe a que el año pasado hubo 442 millones de euros de partidas extraordinarias por la fusión Siemens Gamesa y la revisión de los precios de la cartera de contratos de gas en España, a lo que hay que añadir el impacto negativo de la evolución de los tipos de cambio, que ha restado 69 millones al beneficio neto.