Escolar defiende independencia mayoría jueces pese influencias políticos
El periodista Ignacio Escolar ha defendido hoy el afán de la inmensa mayoría de los jueces por trabajar de manera[…]
El periodista Ignacio Escolar ha defendido hoy el afán de la inmensa mayoría de los jueces por trabajar de manera imparcial a pesar de los numerosos mecanismos con los que cuenta el poder político para influir en los asuntos judiciales que le atañen, algo que solo cambiará cuando los ciudadanos conozcan cómo funciona el sistema y exijan un cambio, explicó.
Así lo ha manifestado durante la presentación en Murcia de su libro "El secuestro de la justicia", escrito junto con el magistrado Joaquim Bosch, que no ha podido acudir al acto por problemas de salud.
Para el director de "eldiario.es", "España tiene una justicia mejor que la de la inmensa mayoría de los países del mundo, pero bastante por detrás de los países a los que queremos parecernos", los del norte de Europa, no solo por estar enormemente infrafinanciada, sino por tres "anomalías" con respecto a esos países: el sistema de designación de los jueces, los aforamientos y la existencia de un tribunal especial como es la Audiencia Nacional.
Así, ha recordado que el acceso a los más altos cargos de la carrera judicial no tiene que ver con los méritos de los jueces, sino que es directamente el poder político el que nombra a los miembros el Tribunal Supremo y los presidentes de todos los altos tribunales.
Es precisamente en esas instancias en las que recaen todos los casos relacionados con el poder político, puesto que la figura del aforamiento, que en otros países es anecdótica, alcanza a unas 200.000 personas en España, que "coinciden con quienes nombran a los jueces".
Además, otros asuntos especialmente "delicados" son abordados por la Audiencia Nacional, un tribunal que, en su opinión, tenía sentido en la lucha contra el terrorismo para instruir todas las causas relacionadas con ese tema, pero que se ha desvirtuado en la actualidad y el poder político ha establecido mecanismos para cambiar a los seis magistrados que la integran en función de sus necesidades.
Escolar ha explicado cómo muchos de sus titulares fueron designados, directamente por el Gobierno, como jueces de enlace en el extranjero y sustituidos temporalmente por otros magistrados nombrados por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que a su vez está designado por el Parlamento.
Eso provocó, por ejemplo, que un caso de la magnitud de la trama Gürtel, estuviera en manos de un juez, Pablo Ruz, que debía estar pendiente cada seis meses de si seguiría o no con la instrucción de la causa.
"Un día ordenó el registro de la sede del PP. Acabó en un juzgado de Móstoles", ha ejemplificado, y ha recordado las conversaciones mantenidas entre los ex dirigentes de ese partido Ignacio González y Eduardo Zaplana en las que hablaban abiertamente sobre los jueces y fiscales que más les convenían y cómo harían para cambiarlos.
"Hay muchos mecanismos por los que el poder político puede influir en los asuntos que afectan al poder político", ha subrayado, a pesar de lo cual, ha defendido el afán de la inmensa mayoría de los jueces por trabajar de manera imparcial, consiguiendo "éxitos" que han llevado a prisión a personas en otros tiempos "impensables", incluido el yerno del rey, Iñaki Urdangarín.
Un caso paradigmático de las influencias del poder político en la justicia, incluso habiendo condenas, es la sentencia de la Gürtel, ha dicho, muy dura, pero en la que se ha llegado a retirar al juez que la firma, Ricardo de Prada, de la decisión sobre si la mujer del principal implicado, Luis Bárcenas, que está condenada en primera instancia, irá o no a la cárcel mientras la sentencia no sea firme.
También se ha referido a la reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre el pago del impuesto en la firma de hipotecas, que el alto tribunal dictaminó que debe asumir el banco para rectificar su postura un día después en una actuación sin precedentes.
No obstante, Escolar ha defendido que "nos podemos fiar mayoritariamente de la justicia" porque "la mayoría de jueces tiene ambición de trabajar con independencia" y ha subrayado la necesidad de que la sociedad entienda cómo funciona la justicia para poder mejorarla y cambiarla, objetivo principal de su libro, en el que aborda también otros asuntos desde el punto de vista judicial como conflicto en Cataluña, el drama de los refugiados, las carencias en lucha contra violencia género, la falta de reparación a las víctimas del franquismo, o los recortes de libertades y la ley mordaza.
.