El Puerto pide una mayor autonomía de gestión para fijar sus propias tasas
El presidente del Puerto de Barcelona, Sixte Cambra, ha reclamado hoy una mayor autonomía de gestión, para poder fijar sus[…]
El presidente del Puerto de Barcelona, Sixte Cambra, ha reclamado hoy una mayor autonomía de gestión, para poder fijar sus propias tasas, y ha incidido en la necesidad de construir los nuevos accesos ferroviarios para evitar que la infraestructura catalana pierda competitividad.
Cambra ha ofrecido hoy una conferencia en el Círculo Ecuestre de Barcelona, donde ha asegurado que estos son los dos "temas pendientes de resolver" del Puerto, que es el primero del Estado en cuanto a dimensión económica, tras alcanzar en 2015 una facturación de 155,6 millones de euros.
El directivo ha recordado que el Puerto de Barcelona forma parte del organismo público Puertos del Estado, pero tiene plena autonomía económica y financiera, al igual que el resto de autoridades portuarias que integran esta red, lo que significa que se financia con los ingresos que genera.
Ha criticado, sin embargo, la elevada "rigidez" del modelo de gestión portuario, que "no encaja bien" con la actual realidad económica y las necesidades concretas de esta infraestructura.
"Necesitamos un modelo de mayor autonomía de la gestión que nos permita tener capacidad para fijar nuestros propios precios", ha señalado Cambra, que ha apuntado que cada año las tasas vienen fijadas por el Boletín Oficial del Estado (BOE), vía los Presupuestos Generales del Estado.
"Es un tema pendiente para alcanzar el nivel de competitividad que pensamos que conviene al país", ha declarado ante medio centenar de empresarios.
La otra gran asignatura pendiente del Puerto de Barcelona es la de las infraestructuras, y concretamente la construcción de los accesos viarios y ferroviarios.
Sobre los accesos viarios, Cambra ha indicado que están en proceso de ejecución, aunque éstos avanzan muy lentamente, por lo que no prevé que estén listos antes de 2019 o 2020.
"Es peor la situación de los accesos ferroviarios", ha remarcado Sixte Cambra, ya que en este caso las obras ni siquiera han arrancado por problemas económicos y del propio proyecto.
Ha advertido, a este respecto, que a medio plazo esta situación "puede afectar a la competitividad y la capacidad de crecimiento" del Puerto, aunque a corto plazo ya "está generando problemas".
El Puerto de Barcelona tiene actualmente una superficie de 1.300 hectáreas y unas 35.000 personas trabajan en su ámbito, lo que demuestra, según Cambra, que es "un elemento clave en su área de influencia".
De hecho, ha explicado, "el 70 % de la internacionalización de la economía pasa por la cadena logística del Puerto de Barcelona", que es "un importante indicador de lo que pasa en nuestra economía".
Como muestra de la magnitud de la actividad del Puerto, Cambra ha apuntado que sólo el pasado año esta infraestructura movió 880.000 vehículos, lo que significa que uno de cada cuatro coches que entran o salen de España por vía marítima pasan por Barcelona.
Los principales mercados de exportación de las mercancías que pasan por el Puerto son China, Emiratos Árabes y Argelia, mientras que China, Corea del Sur y Turquía son los principales países de origen de los productos de importación.
Uno de cada cuatro contenedores que se mueven en el Puerto ya tienen como origen o destino China.
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