El Gobierno valenciano plantea una regulación de VTC que rechazan las partes
El Gobierno valenciano ha planteado al sector de VTC y al taxi una propuesta de regulación del servicio de vehículos[…]
El Gobierno valenciano ha planteado al sector de VTC y al taxi una propuesta de regulación del servicio de vehículos de turismo con conductor con unas líneas básicas que han rechazado ambas partes por suponer "un desastre" para este sector, según Unauto, y por ser "insuficientes" para los taxistas.
La patronal de las VTC, Unauto, ha advertido de que la regulación que prepara el Consell para ese servicio supone la eliminación de estas licencias de transporte en Valencia y Alicante y el despido de 500 trabajadores, así como que los ciudadanos "no tengan derecho a elegir".
Por su parte, el sector del taxi valenciano ve insuficientes las medidas planteadas y considera que la Generalitat "ha perdido una oportunidad" de solucionar el problema, por lo que no descarta iniciar movilizaciones si la regulación se aprueba como se ha planteado.
Según ha informado la consellera de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio, María José Salvador, en dos reuniones, primero con las asociaciones del taxi y después con el sector de las VTC, el decreto que prepara establece como líneas básicas un periodo mínimo de 15 minutos de precontratación y prohibir tanto circular por la vía pública en busca de clientes como la geolocalización.
Con el decreto se pretende, según la Conselleria, establecer una regulación para que ambos sectores puedan convivir y ofrecer a la ciudadanía el mejor servicio "sin conflictos que les puedan perjudicar", ha manifestado Salvador en un comunicado oficial.
Estas reuniones se han celebrado después de recibir las propuestas de la consulta previa a su regulación, una de ellas de las asociaciones representativas del taxi en la Comunitat Valenciana que recogía doce horas de precontratación para los VTC, la vuelta a la base de los vehículos y la imposibilidad de circular buscando clientes.
El planteamiento de la Conselleria establece, entre sus líneas básicas, un periodo mínimo de quince minutos entre el momento de la solicitud del servicio y su inicio, un periodo que los ayuntamientos podrán incrementar en el ámbito urbano si así lo consideran necesario.
Además, se definirá con mayor exactitud lo que se entiende por "captación de clientes" y no se permitirá que circulen por las vías públicas en busca de ellos, sino que deberán estar en garajes o aparcamientos, con el fin de evitar conductas de intrusismo, y tampoco se permitirá la geolocalización.
También se introducirán otras medidas como que los vehículos deberán tener menos de diez años y en el caso de ser sustituidos, deberán ser menos contaminantes y cambiarse por coches ecológicos.
La consellera ha señalado que estas líneas marcarán unas reglas del juego que permitan la convivencia entre los dos sectores "para que no se perjudique a los usuarios" con el objetivo final de que la ciudadanía reciba "el mejor servicio posible y la forma de desplazamiento que cada uno elija no se vea afectada por ningún conflicto".
En la Comunitat existen actualmente 4.685 licencias de taxi por 323 licencias de VTC, lo que equivale a un VTC por cada catorce taxis, mientras que la ley establece una relación 1/30.
El responsable de la Confederación de Taxistas Autónomos, Fernando del Molino, ha asegurado a EFE que las medidas son "insuficientes", no solucionan el problema y lo va a aplazar.
Desde Unauto han indicado a EFE que las líneas básicas del decreto son un "auténtico desastre" porque conlleva "eliminar un competidor del taxi, que los ciudadanos no tengan derecho a elegir", y conllevará el despido de 500 trabajadores entre directos e indirectos en las empresas que trabajan a través de las plataformas Uber y Cabify en Valencia (en Alicante opera Cabify).
Consultadas por EFE, desde Cabify han dicho que de momento no harán declaraciones al respecto, mientras Uber no se ha pronunciado aún.
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