El Gobierno francés convoca a Alstom tras anunciar el cierre de una planta

El Gobierno francés convocó hoy al presidente de la compañía ferroviaria Alstom, Henri Poupard Lafarge, para reclamarle que negocie antes[…]

El Gobierno francés convocó hoy al presidente de la compañía ferroviaria Alstom, Henri Poupard Lafarge, para reclamarle que negocie antes de tomar una decisión definitiva sobre el cierre de su histórica planta en Belfort, cerca de la frontera suiza, que había hecho ayer.

El ministro de Economía y Finanzas, Michel Sapin, y su secretario de Estado de Industria, Christophe Sigure, pidieron a Poupard Lafarge "explicaciones sobre las motivaciones de esa decisión" y le manifestaron su "incomprensión por el carácter repentino y no concertado de ese anuncio".

Por eso, según un comunicado del Ejecutivo, Sapin y Sigure le pidieron que "antes de cualquier decisión definitiva, inicie una fase de discusión y de negociación" con el Estado (que es el primer accionista de Alstom, con un 20 %), con los sindicatos y con las administraciones locales afectadas en Belfort.

También dijeron que prestarán una particular atención "a la evolución global del empleo industrial en Belfort" y a que Francia "mantenga la capacidad para concebir y fabricar locomotoras".

Alstom anunció el miércoles que trasladará antes de 2018 la actividad de ingeniería y producción de locomotoras de Belfort a su factoría alsaciana de Reichshoffen, una medida justificada por la reducción de la demanda en Francia.

La decisión supone la supresión en Belfort de al menos 400 puestos de trabajo, aunque a todos los empleados afectados se les ofrecerá ser recolocados en otras factorías de la compañía en Francia.

Las instalaciones de Belfort llevan en servicio desde 1879 y vieron nacer el primer tren de alta velocidad del país (TGV) en 1971.

En plena precampaña para las elecciones presidenciales y legislativas del próximo año en Francia, el Gobierno se quejó del carácter "brutal" del anuncio hecho por la empresa, que tiene en el país nueve centros industriales con una plantilla de 9.000 empleados, de los 22.500 que tiene en todo el mundo.

El alcalde de Belfort, Damien Meslot, se dijo "consternado" por la decisión del cierre, mientras que para el delegado del sindicato Confederación Francesa Democrática del Trabajo, Olivier Kohler, se trata de una "traición".

La noticia coincidió ayer con el anuncio de la colaboración de Alstom con la sociedad estatal de ferrocarriles SNCF para concebir y construir una nueva generación de trenes TGV.

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