El embalse del Ebro se recupera pero sigue lejos de lo habitual en diciembre
La lluvia y la nieve caídas en el último mes en Cantabria han mejorado la situación del pantano del Ebro,[…]
La lluvia y la nieve caídas en el último mes en Cantabria han mejorado la situación del pantano del Ebro, con 41,6 hectómetros cúbicos más de agua embalsada que en noviembre, aunque todavía está lejos de la media de los cinco últimos años en diciembre, con casi 100 hectómetros cúbicos menos almacenados.
Según datos de la Confederación Hidrográfica del Ebro, este embalse acumula hoy 181,6 hectómetros cúbicos de agua, 16 más que hace una semana, lo que representa un incremento del 2,90 por ciento.
Si se compara con hace un mes ese incremento es todavía mayor, al elevarse al 7,70 por ciento, con 41,6 hectómetros cúbicos más embalsados.
Sin embargo, la lluvia de finales de otoño no ha logrado situar el embalse del Ebro en los niveles de hace un año y, mucho menos, en su media desde 2012.
Tal día como hoy, el año pasado, el pantano acumulaba 14 hectómetros cúbicos más o, lo que es lo mismo, un volumen de agua un 2,27 por ciento superior al actual.
Además, en los últimos cinco años, la media de agua embalsada en el pantano del Ebro el 20 de diciembre era de casi 281 hectómetros cúbicos, 99,3 hectómetros cúbicos menos que el mismo día este año.
Pese a esto, no son todo malas noticias para el embalse de la cabecera del río más caudaloso de España, que a día de hoy acumula una reserva estimada de nieve en las montañas que le rodean de 20 hectómetros cúbicos de agua.
Esta reserva es muy superior al hectómetro cúbico que había el año pasado y también está muy por encima de los 5 hectómetros cúbicos de media que se acumulaban de promedio en el último lustro por estas fechas.
El pantano del Ebro ha recibido ya, según estimaciones de la Confederación Hidrográfica, 56 hectómetros cúbicos de agua procedentes del deshielo de la nieve caída este otoño, lo que supone una mayor aportación que el año pasado, cuando había recibido 20 hectómetros cúbicos hasta hoy.
Esto también representa un ligero incremento de la aportación media de agua procedente del deshielo hasta el 20 de diciembre en los últimos cinco años, que ha sido de 53 hectómetros cúbicos.
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