El Creciente Petrolero reanuda la producción y exportación de crudo
El llamado Creciente Petrolero (noreste) retomará la producción y exportación de crudo tras su entrega a la Compañía Nacional de[…]
El llamado Creciente Petrolero (noreste) retomará la producción y exportación de crudo tras su entrega a la Compañía Nacional de Petróleo (NOC), organismo dependiente del Gobierno apoyado por la ONU en Trípoli, por parte de las fuerzas del mariscal Jalifa Hafter, anunció hoy la empresa.
En un comunicado difundido en su página oficial, la NOC confirmó la entrega de los puertos de Al Zawitina, Sidra, Ras Lanuf y Al Hariga tras dos semanas de interrupción de las exportaciones.
"Las operaciones de producción y exportación volverán a sus niveles ordinarios gradualmente en próximas horas", informó la empresa.
Asimismo, informó del levantamiento del estado de "fuerza mayor", que en circunstancias excepcionales permite a la compañía la exoneración de su responsabilidad en caso de no respetar un contrato comercial.
Una fuente petrolera explicó a Efe que la compañía recuperó las instalaciones "sin restricciones ni condiciones" gracias a las presiones externas puesto que la NOC es la única institución reconocida por la Comunidad Internacional.
Según otra fuente, esta decisión es el resultado de una reunión urgente celebrada hace dos días en la ciudad de Roma en la que participaron Estados Unidos, Gran Bretaña, Italia, Francia, Argelia, Túnez, Egipto y los Emiratos Árabes Unidos además del enviado especial de la ONU para Libia Ghassan Salamé.
El pasado 18 de junio, las fuerzas de Hafter, hombre fuerte del este del país, anunciaron el control "total" de las instalaciones y su entrega a una compañía petrolera dependiente del Gobierno provisional del este tras una ofensiva militar por tierra y aire para recuperar la zona en manos de milicias rivales.
Libia es un estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que 2011 fuerzas rebeldes derrocaron a Muamar al Gadafi.
En la actualidad tiene tres focos de poder enfrentados, todos ellos carentes de legitimidad democrática: un gobierno sostenido por la ONU en Trípoli, otro tutelado por Hafter en Tobruk y otro en manos de las ciudades estado de Misrata y Zintan.
A la división y el desgobierno contribuyen las decenas de milicias autónomas repartidas por el país, los grupos yihadistas y las mafias dedicadas al tráfico de armas, alimentos, personas y combustible, base de la economía libia.
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