Correos dedica un matasellos a las Cuevas del Drach de Porto Cristo
Correos ha presentado esta mañana en su oficina de Porto Cristo un matasellos turístico dedicado a las Cuevas del Drach,[…]
Correos ha presentado esta mañana en su oficina de Porto Cristo un matasellos turístico dedicado a las Cuevas del Drach, diseñado para que filatélicos y clientes puedan estampar esta imagen en sus envíos postales con la fecha del envío.
El matasellos, con una imagen del interior de la cueva, estará disponible de forma permanente en la oficina situada en la Zanglada de Porto Cristo para quien lo solicite en el momento de realizar sus envíos, ha informado Correos en un comunicado.
Han presentado el matasellos el director de las Cuevas del Drach, Matías Servera; el vicepresidente de la Federación Filatélica, Eduardo Perales, y el director de la Oficina de Correos de la localidad, Miquel Galmes.
Los matasellos turísticos se enmarcan dentro de una campaña emprendida por Correos en 2015. Desde entonces se han emitido varios para colaborar con la difusión de imágenes de lugares y festividades emblemáticas de diferentes localidades a través de los envíos postales.
El origen de los matasellos responde a la inutilización de la tasa de franqueo, que a lo largo de los años ha adquirido otro valor por su relevante impacto en el coleccionismo filatélico, al representar su impronta una comunicación de los grandes acontecimientos, los valores y los logros de nuestra sociedad, que refuerza la imagen y presencia del sello de Correos.
Las cuevas del Drach son cuatro grandes espacios subterráneos que se encuentran en la localidad de Porto Cristo y se extienden hasta una profundidad de 25 metros, a lo largo de 2,4 kilómetros de longitud.
Las cuatro cuevas, denominadas Cueva Negra (Cova Negra), Cueva Blanca (Cova Blanca), Cueva de Luis Salvador (Cova de Lluis Salvador) y Cueva de los franceses (Cova dels francesos), se encuentran conectadas entre sí. Estas cavidades se han formado por acción de la entrada del agua del mar Mediterráneo, y algunos estudiosos consideran su formación podría remontarse al Mioceno.
Alojan un gran lago subterráneo, llamado Lago Martel, de unos 115 metros de longitud y 30 de anchura, donde se ofrecen diariamente conciertos de música clásica en directo. Se puede cruzar el lago en barca al finalizar el concierto.
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