Consumidores Irache edita una guía informativa sobre el alquiler de vivienda
La Asociación de Consumidores de Navarra Irache ha editado una guía para informar a los ciudadanos sobre las principales cuestiones[…]
La Asociación de Consumidores de Navarra Irache ha editado una guía para informar a los ciudadanos sobre las principales cuestiones relacionadas con el alquiler de vivienda.
Para elaborar la guía, que se repartirá en las oficinas que gestiona la asociación, se ha tenido en cuenta las principales dudas que han expresado las más de 130 personas que en el último mes han acudido a Irache por estas cuestiones.
En la guía, señala Irache en un comunicado, se explica que, si es un contrato de arrendamiento de vivienda habitual, el inquilino tendrá derecho a renovar el contrato hasta permanecer tres años en el inmueble, ya que el mismo se prorrogará automáticamente.
A partir del primer año, el arrendador sólo puede interrumpir el alquiler si él, sus padres, hijos o cónyuge -en caso de separación, divorcio o nulidad matrimonial- necesitan el inmueble para vivir. En este caso, hay que comunicarlo con dos meses de antelación.
Si llegada la fecha de finalización del contrato o de cualquiera de sus prórrogas -una vez transcurridos como mínimo tres años-, ninguna de las partes hubiese notificado a la otra, al menos con treinta días de antelación, su voluntad de no renovarlo, el contrato se prorrogará durante un año más.
En el caso de los estudiantes, se puede realizar un contrato de temporada, por un tiempo menor, en el que se especifique el motivo y la duración de este arrendamiento.
En los arrendamientos de vivienda habitual, la ley contempla que el inquilino pueda desistir del arrendamiento a partir del sexto mes, siempre que lo comunique con treinta días de antelación. Las partes pueden pactar en el contrato, para estos casos, que el inquilino indemnice al arrendador con una mensualidad por cada año de alquiler que quede por cumplir.
En los arrendamientos de vivienda habitual es obligatorio que el inquilino entregue, al menos, una fianza en metálico equivalente a una mensualidad de la renta.
La actualización de rentas quedará exclusivamente en manos de inquilino y propietario, que la deben de concretar en el contrato de arrendamiento. Si no se pacta ninguna actualización, la renta permanecerá invariable.
Irache recomienda que los contratos de luz, gas o telefonía estén a nombre del inquilino, para que sea éste el responsable de estar al corriente de pago, pueda negociar directamente cualquier cuestión con las empresas o tenga que asumir cualquier posible consecuencia por incumplimientos.
El arrendador tiene que realizar y pagar las obras necesarias para tener la vivienda en condiciones habitables, salvo que el inquilino sea responsable del deterioro causado, mientras que las pequeñas reparaciones que exija el desgaste por el uso ordinario de la vivienda correrán a cargo del inquilino.
Para poner un piso en alquiler, desde junio de 2013 éste debe contar con el certificado de eficiencia energética correspondiente, aunque no es necesario contar con el mismo si la vivienda se va alquilar durante menos de cuatro meses al año.
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