Colectivos Ciutat Vella denuncian actitud Ayuntamiento por polémica terrazas
La Asamblea de Barrios por un Turismo Sostenible (ABTS), junto con otros colectivos de Ciutat Vella, ha celebrado que el[…]
La Asamblea de Barrios por un Turismo Sostenible (ABTS), junto con otros colectivos de Ciutat Vella, ha celebrado que el Ayuntamiento de Barcelona "haya adoptado una nueva política de exigir el cumplimiento de la normativa", pero denuncia que ésta es "excesivamente blanda".
En un comunicado, la ABTS señala que "si realmente se quiere que la normativa se cumpla, el incumplimiento de la normativa debe conllevar sanciones claramente disuasorias".
ABTS ha explicado que "el Mercado de la Boquería inició hace años un proceso de degradación, fomentando la progresiva expulsión de la clientela de toda la vida y la sustitución de usos vecinales por los de un parque temático orientado al turismo".
"La mayoría de terrazas, e incluso algún local, no tenían ningún tipo de licencia, y las que tenían ponían más mesas de las que aquélla les permitía", y añade que "esta deriva también había llegado a los porches, donde las terrazas hacían casi imposible el tráfico", ha añadido.
Ante la argumentación de los restauradores, que "afirman que habían llegado a una especie de acuerdo verbal con el anterior gobierno municipal sobre la concesión de licencias para terrazas en los porches", ABTS ha denunciado que dicho acuerdo "nunca se había concretado y ejercían por tanto sin licencia, sin más criterio que el del provecho particular y de manera claramente abusiva".
El comunicado alega que "los vecinos del centro están habituados (pero no resignados) a ver cómo intereses privados someten el espacio público en una auténtica depredación".
"Pasa también en las terrazas y expositores de los quioscos de la Rambla, que solo respetan el espacio asignado durante unas semanas cuando, normalmente por la presión vecinal, el distrito hace alguna revisión del espacio ocupado", han denunciado.
Según los vecinos, "toda Ciutat Vella es un territorio sin ley donde muchos negocios (con honrosas excepciones) solo cumplen las normas cuando la presión vecinal los fuerza".
"Estamos hartos de tener que defender el espacio público como si fuera una verdadera guerra en la que el Ayuntamiento apenas hace el papel de árbitro, ya que a menudo ha tomado partido por el interés privado", reiteran.
ABTS ha sostenido que "al denunciar incumplimientos de licencia o aberturas sin licencia, la respuesta del Ayuntamiento ha sido plegarse a la estrategia de los hechos consumados y otorgarla a posteriori, premiando el incumplimiento".
"Celebramos que, por fin, el Ayuntamiento haya adoptado una nueva política de exigir el cumplimiento de la normativa, pero todavía la encontramos excesivamente blanda. Si realmente se quiere que la normativa se cumpla, su incumplimiento debe conllevar sanciones claramente disuasorias", han sentenciado.
Asimismo, han exigido que "se revisen los importes de todas las sanciones para hacerlas realmente disuasorias y que, además de las sanciones económicas, el incumplimiento reiterado conlleve la retirada de la licencia".
ABTS alega que "alguien que ya ha demostrado reiteradamente que no piensa respetar este derecho general, demuestra no merecer ninguna confianza y, por tanto, se le debería retirar la licencia, como mínimo, por dos años".
Por último, los colectivos han solicitado un debate municipal y ciudadano sobre las tasas que los privados pagan por este uso del espacio público, que afirman que es "ciertamente ridículo en comparación con los beneficios que les supone", y han invitado a otros colectivos a que se sumen a estas exigencias "por el derecho a la ciudad".
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