Brasileños no permitirán un golpe de Estado, según un alto cargo del Gobierno
El director del Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria del Ministerio de Desarrollo Rural de Brasil, Richard Torsiano, ha[…]
El director del Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria del Ministerio de Desarrollo Rural de Brasil, Richard Torsiano, ha defendido hoy que la presidenta Dilma Rousseff "gobernará hasta 2018" porque los brasileños "no permitirán un golpe contra la democracia de este país".
En la inauguración del Foro Mundial sobre el Acceso a la Tierra (FMAT), que se celebra la Universidad Politécnica de Valencia hasta el dos de abril, Torsiano se ha referido así a la manifestación que sindicatos y movimientos sociales protagonizan hoy en Brasil para defender a Rousseff y al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Torsiano ha insistido en que este año se cumplen "diez años" desde que se cerró el primer ciclo de gobierno de Lula da Silva, y ha opinado que Rousseff cumplirá su mandato, ya que los brasileños "estarán hoy en las calles para combatir la tentativa del golpe" de Estado.
"Tienen que luchar y defender la democracia hasta el proceso electoral de 2018", ha proseguido Torsiano, quien ha apelado a la "necesidad democrática" de combatir "cualquier tentativa de golpe en cualquier parte del mundo" y ha manifestado que durante el FMAT se profundizará "en este debate".
Para el director del Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria el gobierno brasileño "es una conquista del pueblo", por lo que ha señalado que los ejecutivos de Rousseff y Lula da Silva "colocan al pueblo brasileño como sujeto de su propia historia".
En este sentido, ha mantenido que las "conquistas" que han realizado ambos gobiernos (el de Lula y el de Rousseff) "son las conquistas del pueblo", y ha expuesto por ello que en Brasil "se ha avanzado mucho en la política de la tierra".
Torsiano ha puesto como ejemplo procesos "como la reforma agraria y las condiciones de producción" que la han hecho posible, y ha defendido que se invirtieron "millones de reales en políticas de desarrollo agrario" o el inicio del programa "Mi casa, mi vida" que asegura vivienda digna a millones de brasileños.
En esta misma línea se ha pronunciado el presidente de la Confederación Nacional de los Trabajadores de la Agricultura (Contag) de Brasil, Alberto Broch, quien se ha referido a la "gravísima crisis que se pasa en Brasil" para argumentar que se trata de "hacer una defensa de Dilma Rousseff" sino "de la democracia".
Broch ha justificado esta postura en la "lucha muy ardua del pueblo brasileño" para "la conquista de la democracia" en ese país.
Por su parte, el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, ha expresado que se siente concernido "por lo que ocurre en Brasil" y ha mostrado su "solidaridad aquellos países del mundo que experimentan alguna dificultad en ese acceso a la democracia".
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