APAG-ASAJA pide que no se pongan "más límites" a la producción vitivinícola
APAG-Extremadura-ASAJA ha demandado que se mantenga en el 0,6 % la superficie plantada de viñedo a 31 de julio del[…]
APAG-Extremadura-ASAJA ha demandado que se mantenga en el 0,6 % la superficie plantada de viñedo a 31 de julio del año pasado, para la que podrá concederse autorizaciones a nuevas plantaciones y ha exigido a la Unión Europea que el límite para conceder dichos permisos sea el mismo en todo el territorio europeo.
En un comunicado de prensa, la organización ha demandado al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente que "no imponga más límites innecesarios" al incremento del potencial productivo vitivinícola.
Ha explicado que a partir del pasado 1 de enero y hasta el 31 de diciembre de 2030, las plantaciones de viñedo de uva de vinificación, para poder ser plantadas o replantadas, requerirán de la oportuna autorización, "desapareciendo así el sistema de derechos de plantación existente hasta el 31 de diciembre del pasado año".
Ahora, y antes del próximo 1 de febrero, corresponde al Ministerio fijar la superficie, para el presente año, que se podrá conceder para autorizaciones a nuevas plantaciones y que deberá ser superior al 0 % y como máximo del 1 % de la superficie plantada de viñedo a 31 de julio del año pasado.
APAG-Extremadura-ASAJA entiende que esta decisión goza de "una importancia capital" para el sector vitivinícola y para su futuro, en la medida en la que permitirá o no aumentar su potencial productivo.
Ha señalado que si se establece un porcentaje bajo, que rondara al 0 %, como reclama parte del sector, se "dificultarían sensiblemente" las posibilidades de ampliar el potencial productivo, sin que haya necesidad para ello, en beneficio de terceros países y, más en particular, de competidores más cercanos, Francia e Italia, que sí han optado por fijar el porcentaje máximo permitido del 1 %.
La organización agraria cree que "no es sensato" que España establezca "limitaciones", mientras los competidores hacen "justo lo contrario" y menos aún si se tiene en consideración que las explotaciones del país "se defienden, más que a través del factor precio, a través del factor producción".
A este respecto, ha manifestado que la situación del mercado de los vinos españoles obliga a ser "muy cautos".
Desde el año 2000, el consumo interno, que se situaba entonces en unos "14,4 millones de hectolitros", se ha visto sensiblemente reducido en un tercio, pasando a "los 10 millones de hectolitros".
Esta circunstancia, según APAG-ASAJA, hace que las exportaciones se hayan convertido en "una alternativa obligada", asumiendo el mercado exterior, en el que Francia e Italia aparecen como máximos competidores, "una importancia nunca vista hasta hace escasos años".
En este contexto, y "no contando con unos precios aceptables", sólo produciendo más los productores españoles podrán competir de "una forma medianamente eficaz", ha concluido.
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