Aceitón: Se preparó un golpe para cargarse a dirección por negociar con Dcoop
El exdirector general de Acorex Juan Luis Aceitón ha afirmado que desde el director general de Cooperativas en el anterior[…]
El exdirector general de Acorex Juan Luis Aceitón ha afirmado que desde el director general de Cooperativas en el anterior Gobierno regional del PP, Andrés Montero García, se "preparó el golpe para cargarse" a la dirección porque se había empezado a negociar una posible fusión con el grupo Dcoop.
Ha recordado que en diciembre de 2014 la Asamblea de Extremadura aprobó una declaración a favor de la extremeñidad de Acorex y, a partir de ahí, empiezan "presiones para que ésta no se fusione con Dcoop" lo que, a su juicio, era precisamente una salida a la delicada situación del grupo pues se basaba en un modelo "sin pérdida de empleo y donde todos los acreedores cobraran".
"Yo salgo de Acorex por haber ido a Dcoop", ha recalcado Aceitón, para precisar después que los días 12 y 13 enero de 2015 hay "reuniones en la Consejería dirigidas por Andrés Montero que convoca a cooperativas y donde se prepara el golpe para cargarse a la dirección".
En la Asamblea de socios del 14 enero de 2015 "se ejecuta ese acuerdo con unos francotiradores", entre ellos "Román Prieto y José María Monteagudo", según ha asegurado durante su comparecencia ante la Comisión no permanente de investigación sobre las actuaciones de la Junta en Acorex y en Caja Rural de Extremadura.
Aceitón estuvo contratado como director general desde el 21 de enero de 2014 hasta el 14 de enero de 2015 aunque se iba a incorporar previamente pero no pudo por motivos de salud, si bien estuvo colaborando con el grupo durante ese período anterior.
Cuestionado por su nombramiento, ha defendido que a él no le llama "ningún político", le llama "un despacho laboral de Badajoz" antes de hacerlo el propio presidente José Gregorio Traver.
"Yo no he salido de la ratonera de la casa de Nogales, Escobar o Teniente, he salido de la empresa Mafresa, de la que era director", ha aseverado Aceitón, quien sí ha reconocido que ha habido "reuniones con gerentes de cooperativas en las que estuvieron Nogales y Román Prieto".
Para Aceitón, en "Acorex había más marrones de la cuenta", con "datos alterados históricamente desde el año 2001".
"Acorex no se muere con Aceitón, venía hundida, tocada", ha continuado para detallar que cuando se presenta en la asamblea de socios de agosto el informe con los datos "alterados, casualmente al día siguiente el socio de Miajadas pide la baja en Acorex y quince días después el socio de Santa Amalia".
Cree que el Consejo Rector debió emprender acciones legales pero eso era "autodenunciarse", por lo que cuando se enteran de que les han "tomado el pelo, se van a su pueblo y le dicen a los socios: vaya el que dirige Acorex la que ha liado".
En este sentido, Aceitón ha defendido que lo que hizo fue levantar la alfombra" de Acorex y "al final el polvo le "contaminó", y ha resaltado que "los únicos responsables de la ruptura de Acorex son los socios por no adoptar las medidas adecuadas en su momento".
A su juicio, una de las causas de la muerte de Acorex es "la lucha de poder y de sillones", para indicar que "las grandes cooperativas no aceptan que una pequeña gobierne, y ha advertido del riesgo de que haya un presidente ejecutivo que "cobra de Acorex y tiene una serie de prebendas".
Además, ha manifestado que en Acorex había "diez contratos blindados desde 2001 de directivos con más de 200.000 y 300.000 euros en indemnizaciones" en una empresa de economía social.
Por otro lado, ha reconocido que ante las pérdidas que arrastraba Acosierra llegó a plantear como "escenario máximo" la compra de Mafresa pero que "no hubo ningún mandato de venta".
En este sentido, ha mencionado que la "muerte" de Acorex ha sido la situación de Acosierra, en "causa de disolución" desde 2011, y a la que el grupo "había prestado 22 millones no aprobados por el Consejo Rector ni la Asamblea".
Aceitón ha lamentado las "inversiones ruinosas en sociedades participadas", la "no imagen fiel del patrimonio desde 2001", con una deuda a Cooperativas de "más de 42 millones" en 2012 y "la guerra de sillones entre cooperativas organizada por exdirectivos y cargos de Acorex".
Según ha dicho, existe información donde "se dice hay que partir Acorex en dos: Vegas Altas y Vegas Bajas, y que las cinco cooperativas grandes solicitaran la baja, así como un golpe de estado organizado donde incluso retienen la tesorería para quemar al equipo que estaba dirigiendo".
Ha recalcado que sorprendentemente "los que solicitan la baja de Acorex son lo que han sido administradores en toda esta etapa de irregularidades contables y proyectos fallidos".
"En Acorex no existían las tarjetas black, pero había señores que durante años comían diariamente y tomaban copas en los mejores restaurantes de Mérida", ha sentenciado.
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