Abengoa se dispara tras presentar su decisivo plan de viabilidad
Las acciones de Abengoa (tanto las de clase A como las B) se han disparado este lunes en una jornada[…]
Las acciones de Abengoa (tanto las de clase A como las B) se han disparado este lunes en una jornada clave. En concreto, al cierre de mercado los títulos A de Abengoa subían un 50%, hasta los 0,558 euros, y las acciones Abengoa B, de las que cotizan un mayor número en el mercado pero tienen menos derechos de votos que los títulos clase A, también registraban un repunte de más del 35%, para alcanzar los 0,213 euros por título.
La compañía afronta este lunes una de las fechas cruciales para garantizar su futuro. En preconcurso de acreedores, Abengoa presentará al consejo de administración el plan de viabilidad con el que pretende salir adelante y evitar la suspensión de pagos. La idea sobre la que pivotará el documento será en reducir el tamaño de la empresa, rebajar la deuda y centrarse en sus actividades de ingeniaría e innovación.
"La clave en el éxito del plan de viabilidad, esta en el precio que pueda obtener Abengoa por la venta de activos y las posibles quitas de deuda que acepten los acreedores", apuntan los analistas de Sabadell. La reacción de los inversores (al menos los de perfil más especulativo) permite pensar en que al final habrá solución a la vista para la empresa sevillana.
Además, parece que los principales bonistas, que son fondos de inversión (BlackRock, Centerbridge, Invesco, Värde, Spphic, DE Shaw, etc) estarían dispuestos a capitalizar deuda (convertirla en acciones) siempre que puedan tomar las riendas de la compañía. Según explican los expertos de Bankinter, esta última alternativa es "muy probable". Aproximadamente, estos inversores tienen de deuda unos 3.561 millones de euros. Una parte sería capitalizada y la otra refinanciada, lo que permitiría ganar tiempo mientras se venden activos por unos 1.500 millones.
Plan crucial
El plan de Abengoa ha sido elaborado por la firma de asesoramiento Alvarez & Marsal y contempla una compañía de menores dimensiones. Según los borradores con los que trabaja la empresa la propuesta contempla un beneficio bruto de explotación (Ebitda) hasta un 50% inferior y una facturación un 60% menor a los casi 7.700 millones de euros ingresados anualmente. Además, para reducir la deuda, el verdadero problema del grupo, apuesta por una quita que podría llegar al 66%, lo que supondría reducir el endeudamiento hasta los 3.000 millones frente a los más de 9.000 millones que la multinacional acumula en la actualidad. Esta rebaja de pasivo también se lograría a través de un plan de desinversiones por valor de unos 1.500 millones, informa D.Valera para Colpisa.
Si se optara por la capitalización de la deuda, además del canje de bonos por acciones, implicaría que bancos y bonistas se harían con cerca del 75% del accionariado del grupo, lo que diluiría al 25% la participación de los actuales accionistas.
Para sacar adelante el plan, Abengoa debe convencer a los bonistas y a la banca acreedora. Algo complicado porque las entidades financieras no contemplan, en principio, aceptar ningún tipo de quita. En caso de que no se alcance un acuerdo en las próximas semanas, la compañía entraría en concurso de acreedores el 28 de marzo.
Al mismo tiempo, Abengoa también negocia con los inversores una inyección de liquidez de unos 100 millones para hacer frente a los próximos pagos, entre ellos las nóminas de sus empleados. Estos inversores - entre los que se encontrarían BlackRock, AIG o Invesco- estarían dispuestos a conceder un préstamo con un interés inicial del 15% más otro adicional del 10% a vencimiento. Sin embargo, la banca acreedora considera "excesivos" esos intereses.