Vecinos piden a Echávarri que no amplíe el horario de las terrazas de verano

La asociación de vecinos Laderas de Benacantil, que aglutina el casco antiguo y el centro tradicional de Alicante, ha pedido al alcalde, Gabriel Echávarri, que no permita ampliar el horario de las terrazas de verano o veladores durante el periodo estival y le han afeado "su silencio" en sus reiteradas propuestas de reunión.

En una nota de prensa, el colectivo ha criticado que sus observaciones "no merecen" la consideración del alcalde, "a pesar de su compromiso de continuar el diálogo con los vecinos" surgido de la reunión de la mesa de veladores el pasado mes de enero.

Por ello, ha remitido a los medios de comunicación una carta abierta en la que han pedido que no se aplique el decreto 21/2015 por el que se permite la ampliación de 30 minutos del horario de las terrazas en verano.

"Si la música no molesta a los vecinos, los veladores no emiten ruido, no se bebe en la calle, la gente no alborota y la policía hace su trabajo y mantiene la situación bajo control, por nosotros, en lugar de solicitar la no ampliación de horario, el Ayuntamiento podría incluso ampliar los horarios hasta las siete de la mañana", han bromeado.

Pero lo cierto es que, en su opinión, en Alicante "la laxitud de las administraciones" ha permitido que muchos establecimientos operen "sin cumplir con los requisitos de la Ley Autonómica 7/2002 en materia de aislamiento fónico" y los 30 minutos permitidos acabarían convirtiéndose "en una hora".

La asociación vecinal ha detallado que "más del 55 por ciento de los pubes y discotecas de la ciudad se encuentran debajo de viviendas del casco antiguo y el centro tradicional", una concentración de locales "diez veces más alta" que en el resto de la ciudad.

Esto ha provocado que mediciones acústicas puntuales hayan certificado que "los objetivos de calidad acústicas legales son ampliamente sobrepasados".

Desde Laderas del Benacantil han resaltado que "nunca" han considerado que "la industria del ocio no sea lícita y beneficiosa", pero "como cualquier otra actividad, necesita límites", ya que, de lo contrario, muchos ciudadanos soportan "sus perjuicios" y ven sus derechos fundamentales "conculcados".

Por último, han aseverado que los argumentos utilizados para rechazar sus peticiones, esto es, principalmente, el carácter turístico de la ciudad y los beneficios económicos que aporta el sector, "se encaminan únicamente a un objetivo: el desarrollo de un turismo de borracheras".

Para seguir abordando estas cuestiones, la asociación ha abogado por la elaboración de un "Mapa del Ruido del Ocio".

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