Tour & Taxis, la zona de moda en Bruselas que limita con Molenbeek

Tour & Taxis, un antiguo complejo industrial junto al canal de Bruselas, se expande como zona residencial y comercial de moda en la capital belga sin importar su cercanía a Molenbeek, un barrio que arrastra el estigma yihadista.

Los edificios que se alzan junto al canal, no lejos de la Grand Place y otros puntos turísticos de referencia del centro, recuerdan a los que se elevan en Williamsburg, uno de los barrios más "trendy" de Nueva York, o en Miami, en Estados Unidos, enormes bloques de apartamentos hiperequipados con todas las zonas comunes y atracciones de un hotel, aunque la vista desde sus terrazas sea muy distinta.

La quintaesencia de las nuevas construcciones en el barrio de moda es el UpSite, un edificio de 140 metros de alto y 42 plantas, que ofrece precios en la media de cualquier vivienda en el centro de Bruselas (alrededor de 400.000 euros por un apartamento de dos habitaciones).

Eso sí, a disposición, sin salir del complejo: restaurante, spa, guardería, servicio de consejería y hasta un cine.

En su página de internet, destacan que el barrio del canal es "chic" y "trendy" y "la espina dorsal de la renovación de la ciudad".

También destacan los promotores de la zona su cercanía con el barrio Dansaert, con algunas de las mejores marcas de diseño de moda belga e internacional. Pero ni palabra de que desde sus balcones también se tiene una vista privilegiada de Molenbeek.

La gentrificación en Bruselas difiere un poco de las grandes ciudades de EEUU, donde cada Starbucks anuncia que el precio de los alquileres está a punto de ser prohibitivo.

En Bruselas las franquicias no tienen demasiado éxito y son los bares "modernos" regentados por neerlandeses la máxima expresión de lo "cool".

Uno de los primeros establecimientos en situarse en la zona limítrofe con Molenbeek fue Walvis, un bar vecino de una tetería marroquí donde las bufandas en las paredes no dejan lugar a la duda de su predilección por el FC Barcelona.

Bert De Greef, un flamenco que pasea a su perro junto al canal en pleno Tour & Taxis, explicó a Efe que en su opinión el barrio no crecerá tan rápido como pretenden las inmobiliarias porque todavía quedan muchas infraestructuras por desarrollar.

Preguntado por si el hecho de que las nuevas viviendas colinden con Molenbeek pueda ser negativo para atraer nuevo vecinos, dijo con aire cínico que "precisamente porque Molenbeek está al lado, eso da seguridad".

La estación de metro más cercana es Conde de Flandes, cuya entrada se sitúa a unos metros de la Plaza Comunal, donde cada mañana se congregan un buen número de vecinos de Molenbeek en torno a su mercadillo. Entre ellos pocas mujeres sin la cabeza cubierta.

Una imagen que poco tiene que ver con la que proyectan en sus folletos las promotoras, que junto a los edificios en construcción hablan de apartamentos de lujo, zonas verdes y centros de conferencias y ocio de última generación.

Una imagen que también defiende desde el consistorio Aleine Gaudot, de la planificación del barrio alrededor de Tour & Taxis, que asegura que será un ejemplo de "diversidad inclusiva".

Podrían ayudar a hacer realidad ese proyecto nuevas atracciones en la zona, como la futura reconversión de un viejo concesionario de Citröen en la sucursal belga del Centro Pompidou de París, que promete acercar la zona tanto al vecino de Bruselas como a los visitantes de la capital belga, que hasta ahora solo pasaban a ese lado de la ciudad para realizar los polémicos tours de Molenbeek.

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