La Rossa, la librería para sacar de la invisibilidad a la literatura femenina

Ser altavoz para las mujeres escritoras e intentar que la literatura femenina salga de la invisibilidad son los objetivos que animaron a Alodia Clemente a abrir en Benimaclet (València) La Rossa, la única librería de la Comunitat Valenciana y una de las pocas de España especializada en autoras femeninas.

Cualquier libro escrito por una mujer, sea obra infantil, novela, ensayo o ilustración, tiene cabida en La Rossa, que en febrero de 2015, veinte años después de que cerrara la única librería de la Comunitat especialista en esta materia, abrió la persiana y que aspira a ser también un punto de encuentro entre mujeres.

Clemente explica a EFE que trabajaba en una productora de cine donde, nada más entrar por la puerta, se encontró con "el techo de cristal" y un ambiente laboral machista en el que no se podía desarrollar, lo que finalmente le llevó a decidir que tenía que salir de allí y hacer algo que le gustara.

Había estado viviendo en París, donde veía a mujeres leyendo a autoras femeninas en el transporte público, rodeadas de publicidad de libros escritos por hombres, y durante las tres carreras que ha estudiado -Ciencias Políticas, Periodismo y Comunicación Audiovisual- apenas había encontrado referentes femeninos.

"Tengo un colega que no sabía que 'Frankenstein' lo escribió una mujer", asegura Clemente, quien lamenta que durante la carrera de Políticas solo le "mencionaron" a Rosa de Luxemburgo o a Clara Campoamor, y nunca le hablaron por ejemplo de Angela Davis.

Destaca que el año que abrió la tienda el libro más vendido fue el de una mujer, María Dueñas, por delante incluso de Carlos Ruiz Zafón; que una de las escritoras que más ha vendido, JK Rowling, mandaba a las editoriales los manuscritos de 'Harry Potter' sin su nombre, y que muchas autoras escribían con pseudónimo de hombre, como George Sand o George Eliot.

"Las mujeres estamos acostumbradas a leer; leer es algo transversal a las mujeres, da igual de qué estrato social seas, da igual qué educación tengas", asegura Clemente, quien afirma que cuando abrió La Rossa percibió que "realmente la gente estaba esperando algo así, un sitio que fuera altavoz para las mujeres".

El público que acude a su librería es variado -no solo son mujeres- y además de comprar libros puede asistir a conferencias, a encuentros con autoras y a presentaciones de obras, porque el objetivo es que en este espacio la gente haga relaciones, comparta experiencias "y se sienta bien".

Clemente reivindica la necesidad de la especialización para que un negocio pueda funcionar, y admite entre risas que las impulsoras de todas las librerías especializadas en mujeres de España caben prácticamente "en un coche", pues hay dos en Madrid y una en Galicia, Barcelona, Sevilla, Canarias y València, respectivamente.

Dispone también de tienda en internet, que según explica funciona más como "ventana" abierta al catálogo de la librería, porque "a la gente le gusta venir, hablar y que le aconsejes".

"Quien va a una librería de barrio es una persona militante del comercio de barrio, que quiere comprarte a ti los libros porque le gusta la idea de tu librería y te quiere apoyar", destaca la propietaria de La Rossa.

El nombre de la librería -La Rubia en castellano- proviene del relato de Dorothy Parker "Una rubia imponente" y Clemente lo eligió como homenaje a una autora "inspiradora", que escribía también en The New Yorker, y como reivindicación a las mujeres "que han disfrutado de la vida y han hecho con ella lo que han querido".

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