Fersay ayuda a desvelar si cambiarse a electrodomésticos eficientes merece la pena

Desafortunadamente, los electrodomésticos no duran para siempre. Muchos se preguntan hoy en día si el coste añadido de los electrodomésticos energéticamente eficientes realmente se amortiza a largo plazo. Y no en vano, ya que un nivel más de calificación energética puede significar un aumento de cientos de euros en el coste de un electrodoméstico

Desafortunadamente, los electrodomésticos no duran para siempre. Muchos se preguntan hoy en día si el coste añadido de los electrodomésticos energéticamente eficientes realmente se amortiza a largo plazo. Y no en vano, ya que un nivel más de calificación energética puede significar un aumento de cientos de euros en el coste de un electrodoméstico


Fersay, líder en repuestos para electrodomésticos a nivel nacional, mantiene en este sentido que "de media, electrodomésticos como la lavadora, la secadora, la nevera, el congelador y el lavaplatos representan fácilmente entre el veinte y el cuarenta por ciento del coste de la factura total de electricidad en el hogar".

Por norma general, los electrodomésticos con una alta calificación de eficiencia energética usan entre un diez y un cincuenta por ciento menos de energía cada año que sus contrapartes convencionales. "Considerando que lo normal es que cualquiera de los electrodomésticos anteriores dure entre diez y veinte años, ciertamente actualizarse a electrodomésticos más amigables con el medio ambiente y con nuestro consumo energético es una decisión sabia a largo plazo".

En Fersay han hecho ya los cálculos, y según comentan, "haciendo un cálculo sencillo, y tomando como base un gasto de mil euros anuales en la factura de luz, con electrodomésticos energéticamente eficientes puede ahorrarse entre doscientos y trescientos euros al año". Y esta cantidad aumenta en facturas más altas dependiendo del consumo en el hogar.

Así que si la diferencia entre adquirir electrodomésticos energéticamente eficientes y no hacerlo es de quinientos euros por cada electrodoméstico dependiendo de su nivel de eficiencia energética no merecería la pena, "pero pueden encontrarse modelos de lavadoras, secadoras, neveras, congeladores y lavaplatos amigables con el medio ambiente a muy buen precio en el mercado que se amortizan en, como mucho, cinco años".

Y teniendo en cuenta que ese electrodoméstico durará entre diez y veinte años, ahí las cuentas sí que cuadran. Ante todo, comprar electrodomésticos eficientes es una tarea que debe hacerse con cabeza. "No sirve de mucho adquirir un lavavajillas de cuatro mil euros pretendiendo ahorrar en la factura de luz cuando pueden encontrarse modelos de grandes marcas con una calificación energética similar por mil euros".

Aprovechar las ofertas puntuales como los días sin IVA, el Black Friday o las rebajas de enero sería lo ideal llegado el momento de adquirir este tipo de electrodomésticos, "pero cuando nuestra nevera deja de funcionar, adquirir una nueva es esencial para la supervivencia de una familia en el día a día. Por eso en la mayoría de ocasiones, investigar bien el mercado no es una opción viable. No se trata de compras por impulso, sino por necesidad", afirman en Fersay.

Fuente Comunicae

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