Empieza el juego (en la nube)

Google y Apple han sido los primeros en presentar un «Netflix de videojuegos», pero Microsoft cuenta con los títulos más potentes.

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Los gigantes tecnológicos se están lanzando al sector de los videojuegos, una industria que mueve 180.000 millones de dólares. El 25 de marzo Apple Inc. anunció un servicio de suscripción llamado Arcade que permitirá a la gente jugar a juegos de alta calidad a través de internet en lugar de tener que gastar cientos de dólares en una consola independiente o, más aún, en un PC de gama alta para videojuegos. Por una cuota mensual, los usuarios recibirán hasta 100 juegos exclusivos. Arcade se presentó pocos días después de que Google anunciara un servicio similar, Stadia. Si los llamados juegos en la nube despegan, podría ser el mayor cambio en el sector desde que Nintendo Co. convirtiera a Mario y Luigi en un elemento más del cuarto de estar en los 80.

Google y Apple no están solos. Microsoft Corp. también está desarrollando un servicio que estará disponible para el público a finales de año. Amazon.com Inc. tiene un producto similar en proceso, según la web de noticias de tecnología Information. Al igual que ha ocurrido con la televisión y la música, para estas compañías los videojuegos son un producto naturalmente cercano para su público. Los videojuegos en streaming requieren centros de datos caros para procesar toda la acción y cables de Internet de alta velocidad para llegar a todo el mundo en tiempo real. Esas son cosas que solo tienen los gigantes de la tecnología. «Los videojuegos en la nube suponen para el sector la oportunidad para que entren estas compañías multimillonarias como Google y Amazon», afirma Joost van Dreunen, cofundador de la compañía de análisis del sector Super Data Research. «Esta es una partida de póquer de alto riesgo y no todo el mundo se va a poder sentar en la mesa».

Las acciones de los veteranos fabricantes de consolas Nintendo y Sony Corp. cayeron tras el anuncio de Google. Junto con Microsoft, Nintendo y Sony han seguido compitiendo por crear y comprar derechos de juegos exclusivos y cobrando a la gente cientos de dólares por los dispositivos necesarios para poder jugar. Un modelo de nube tan barato como el de Netflix Inc. podría condenar a las consolas al mismo destino que el reproductor de DVD y amenazar a los editores de juegos que dedican cientos de millones de dólares y años de trabajo para desarrollar un solo juego, ante la promesa de que los jugadores se gastarán hasta 80 dólares en él.
A Google, Amazon y Apple todavía les falta un ingrediente importante: los propios juegos. El anuncio de Google Stadia no incluyó ninguna franquicia de éxito, y ninguna de las exclusivas de la presentación de Apple son de los grandes creadores, como Electronic Arts Inc. y Activision Blizzard Inc. En estos momentos, esos estudios tienen mucho peso en el sector. Red Dead Redemption 2 de Take-Two Interactive Software Inc., un shoot'em up inmersivo en el salvaje Oeste, recaudó 725 millones de dólares en su primer fin de semana a la venta.

¿Gratis o con cuota?

Apple aún no ha anunciado el precio de la suscripción mensual a Arcade. Google no ha dicho cuánto costará Stadia, pero la mayoría de la audiencia espera algún tipo de plan de suscripción, o incluso un servicio gratuito con anuncios o compras en el juego. Este último modelo se ha convertido en una parte central de las estrategias de negocio de los desarrolladores de juegos durante la última década. Incluso el popular juego de tiro Fortnite, que llevó a Epic Games Inc. a ganar 2.400 millones de dólares el año pasado, es gratuito. Se gana dinero con extras como trajes de personajes especiales, llamados skins. Al menos algunos de los gigantes de la tecnología probablemente ofrecerán derechos de streaming para juegos de gran éxito en los próximos meses. Pero por ahora, Microsoft parece ser quien lleva la voz cantante. Tiene una experiencia considerable en el mundo de los videojuegos, gracias a su Xbox, en el mercado desde hace 20 años, cuando se abrió camino en el sector a principios de la década de los 2000.

La compañía ha estado probando su propio producto de videojuegos en la nube, y en un memorándum interno, el responsable de la sección de videojuegos, Phil Spencer, prometió «ir a lo grande» en la mayor conferencia anual del sector, celebrada en junio, según una persona familiarizada con el memorándum que habló bajo la condición del anonimato porque las conversaciones no eran públicas.

Microsoft cuenta con los centros de datos y la infraestructura de internet para competir con Amazon y Google. También tiene algo que esas compañías no tienen: juegos. Microsoft lleva años comprando continuamente desarrolladores de juegos, junto con los derechos de los juegos favoritos de los fans, incluyendo las franquicias de Halo y Gears of War. También posee uno de los juegos más populares de todos los tiempos, Minecraft, que adquirió cuando compró el desarrollador sueco Mojang AB por 2.500 millones de dólares en 2014.

Sin embargo, otros gigantes de la tecnología tienen dinero suficiente para ponerse al día. Google ha dejado claro que va en serio a la hora de invertir en Stadia, afirma David Bos, director de operaciones del inversor en juegos Maple Media y antiguo empleado del departamento de videojuegos para móviles de Google. «Han conseguido juntar YouTube, la nube, el hardware y el asistente», afirma Bos. «Por lo que veo, todo apunta a que están dispuestos a jugarse mucho dinero y durante mucho tiempo en esto».

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