Coordinadora Contra Garoña de La Rioja rechaza la reapertura de la central

Miembros de la Coordinadora Contra Garoña de La Rioja han rechazado hoy la reapertura de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) por los problemas de seguridad que tiene esta planta y la "amenaza" que supondría su puesta en funcionamiento.

Una decena de miembros de este colectivo han escenificado una protesta, ante la sede del PP en Logroño, donde han entregado de forma simbólica las herramientas "para ayudarles a desmantelar" la central nuclear de Garoña.

Los portavoces de esta coordinadora, Andrés Barrio y Concepción Hernani, han informado, en declaraciones a los periodistas, sobre el estado de esta central, ubicada a unos 30 kilómetros del límite con La Rioja y a unos 70 de Logroño.

Barrio ha criticado que se haya dado el visto bueno de la reapertura por parte del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) sin acometer las exigencias de una apertura segura.

Ha recalcado que la energía nuclear "no es barata", porque ya se ha pagado un rescate a todas las centrales que no eran rentables y también se paga la seguridad, la compra del combustible y el almacenamiento de residuos, que duran miles de años.

Además, se trata de una central muy pequeña y su producción apenas supone el 0,5 de todo el parque energético de España, de hecho, lleva desconectada desde 2013 y no ha habido problemas.

Ha recalcado que la reapertura responde a un "movimiento empresarial", para que se alargue la vida de todas las centrales nucleares hasta los 60 años y si algún gobierno quisiera cerrarlas tendría que pagar el "lucro cesante".

Por parte, Hernani ha recordado Francisco Franco inauguró la central de Garoña en marzo de 1971, "con las medidas de seguridad que había en esa época", y es la única central española de primera generación que no se ha desmantelado.

Según sus datos, Garoña tiene problemas con la emisión de los gases y con su sistema de refrigeración, con sanciones impuestas por Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) por el aumento de la temperatura del caudal del río.

En este sentido, ha recordado que la central burgalesa se encuentra ubicada en la parte alta de un gran río Ebro, que recorre siete comunidades autónomas y, en caso de un accidente nuclear, podría ser "el mayor canal de contaminación" del país.

Esta representante de la coordinadora ha lamentado que el CSN esté al servicio de las empresas, como Iberdrola y Endesa, y no de los ciudadanos.

Por ello, ha pedido a los ciudadanos que "dejen de ser clientes de Iberdrola y Endesa" y que contraten los servicios eléctricos con cooperativas de energías renovables.

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