Amper: El ajuste ya está hecho y ahora toca crecer

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Las acciones de Amper se revalorizan en lo que llevamos de año alrededor del 6% y tratan de levantar cabeza, después de la delicada situación que ha atravesado la compañía, con un preconcurso de acreedores incluido al que ha seguido una fuerte reestructuración, con venta de activos y reducción de los niveles de endeudamiento. Ahora, la "foto" actual es la de "una compañía plenamente reestructurada, en crecimiento y con un plan muy agresivo de adquisiciones, pendiente de ejecución, pero financieramente creíble", aseguran los analistas de Lighthouse en un reciente informe sobre el valor. 

La empresa es proveedora de soluciones de telecomunicaciones y está centrada principalmente en el diseño y suministro del 'hardware' y 'software' necesario para el despliegue de redes de telecomunicaciones y centros de control. Su trayectoria no ha sido precisamente un camino de rosas, pues llegó a presentar preconcurso de acreedores en 2014, con un patrimonio neto negativo de 152 millones de euros y una deuda financiera superior a los 170 millones. Para corregir esta situación, Amper se ha visto obligada a reestructura la deuda y la estructura de capital, además del negocio tradicional, mediante la venta de los activos más endeudados y no estratégicos, la mayoría por el precio de un euro y con el compromiso del comprador de asumir la deuda. 

Con la "limpieza" de activos endeudados y no estratégicos, "se produce un desplome de los ingresos recurrentes", apunta los analistas de Lighthouse, que pasan de 149 millones en 2014 hasta los 28,3 millones en 2016. No obstante, por la lado de las compras, Amper se hizo en junio de 2017 con el grupo Nervión, que aporta la línea de negocio industrial, con mayores volúmenes pero menores márgenes. Y ello ha permitido que los ingresos del año pasado hayan alcanzado los 130 millones de euros, un volumen similar al que tenía la compañía antes de la reestructuración. 

Desde el punto de vista financiero, Amper llevó a cabo en 2014 una conversión en 'equity' de más del 65% de la deuda total, lo que permitió reforzar el patrimonio neto. Actualmente, la posición de la empresa está "totalmente saneada", explican los expertos de Lighthouse, con una caja neta que supera los 30 millones de euros. De este modo, con la situación financiera encauzada y los negocios tradicionales recuperados y con crecimientos a nivel de Ebitda recurrente de doble dígito, los analistas calculan que lo que queda por delante ya es crecimiento. 

Así, calculan un crecimiento acumulado de los ingresos del 8,8% para el periodo 2018-2021, lo que junto con el control de costes y el apalancamiento operativo de los negocios tecnológicos, se traducirá en un crecimiento superior al 20% a nivel de Ebitda recurrente. Por líneas de actividad, los analistas estiman que el "motor" del crecimiento orgánico serán los negocios tecnológicos del grupo, que crecerán un 23% en tasa acumulada para el periodo 2018-2021, mientras que para el negocio industrial estimamos tasas de crecimiento reducidas. 

En estas condiciones, admiten los expertos de Lighthouse, "la holgada posición financiera actual deja abierta la puerta de un salto en tamaño" por la vía de más adquisiciones. A este respecto, la caja neta de 30 millones de euros, junto con la capacidad de endeudamiento actual de la empresa (con un ratio máximo de Deuda Neta/ Ebitda de 2,2 veces) podría dar acceso a "una fuente de crecimiento adicional significativa", pero no exenta de riesgo de ejecución. El éxito de la restructuración (operativa y financiera) debiera llevar el potencial actual de Amper a niveles de 15 millones de euros de beneficio neto y de 9,5 millones de 'cash flow libre' en los próximos dos años, calculan los analistas. 

Sesgo positivo

Desde el punto de vista técnico, el analista de INVERSIÓN & Finanzas.com, Josep Codina, explica que Amper mantiene el sesgo positivo, pues "sigue realizando mínimos ascendentes desde 2015", aunque no logra mantener la proyección de avance porque los máximos relativos no cumplen está misma condición. En este momento, "tiene una zona de resistencia muy clara en el nivel de los 0,35 euros que es imprescindible que supere para poder proyectar una senda de avance", añade Codina. 

Si lo logra de forma consistente y con intención puede proyectarse a un objetivo medio plazo buscando los máximos de 2015 sobre los 0,60 euros, aunque tiene otra resistencias previa en el nivel de los 0,45 euros, que sería el objetivo más cercano. Si falla ahora en la superación previa de los 0,30 euros, es importante que no pierde primero los 0,2360 euros y tocaría vigilar los 0,22 euros, ya que ceder estos niveles supondría truncar los mínimos ascendentes y podría amenazar el soporte clave de los 0,17-0,16 euros que podrían desembocar en una mayor corrección ala situarse con el sesgo negativo.

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