Aerolínea y española, la que menos dura en la UE

Estas compañías tienen el ratio de supervivencia más bajo, con solo un 21% de probabilidad y 33 cierres de 2006 a 2016

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España viene registrando cerca de 13 quiebras empresariales diarias, un 5,5% más que lo que ocurría hace doce meses, según el INE. Hablamos, eso sí, de iniciar un proceso de insolvencia por falta de recursos, no de su liquidación definitiva, aunque, según la estadística oficial, en más de un 90% de los casos es ese el destino final que les espera. Su promedio de vida, en cualquier caso, no supera los nueve años.

El panorama resulta peor en el transporte aéreo en términos históricos, si bien en los dos últimos años esa efervescencia negativa parece haberse moderado. A diferencia del resto de Europa, que en 2017 ha vivido ya tres grandes bancarrotas de aerolíneas, una con suspensión de operaciones incluida -Alitalia, Air Berlín y la última, la británica Monarch, que hace apenas una semana dejó en tierra sus aviones y tirados a 110.000 pasajeros (36.000 en España)-, aquí el último cierre tuvo lugar en 2016: Let's Fly, una modesta compañía de tintes turísticos que apenas resistió siete años.

Aunque visto en perspectiva no parece tan poco: solo dos años menos de lo que suele durar una empresa española y tres veces más que el promedio actual en el sector, pues no ha dejado de bajar en las últimas cuatro décadas. Y no es que no haya aerolíneas de trayectoria dilatada -Iberia ha soplado este año 90 velas-, sino que éstas son cada vez menos. «Crear una compañía así es relativamente asequible -afirma Luis Matera, responsable del departamento de Business Intelligence de Europair (especializada en estudios del transporte aéreo)-, lo verdaderamente titánico es sobrevivir y sustentarse 'en el aire', como demuestran los datos».

2012, 'annus horribilis'

Esos números dicen que en solo once años, entre 2006 y 2016, cerraron 33 aerolíneas españolas, una media de tres por ejercicio. Lo peor, como en otros ámbitos, coincidió con lo más duro de la última crisis económica porque «el sector aeronáutico siempre ha sido muy sensible a ese tipo de problemas», apostilla Matera. Lo peor se vivió en 2012 con media docena de desapariciones, incluida la otrora poderosa Spanair, que logró resistir gracias a una inyección de capital público de 140 millones de euros. Qatar Airways llegó a negociar para comprar el 49%, pero al final lo desestimó.

Air Madrid (2006) y Air Comet (2010, propiedad del luego defenestrado Gerardo Díaz Ferrán, quien llegó a presidir la patronal CEOE) son otros nombres conocidos de esa larga lista, repleta de pequeños operadores regionales como Futura, Lagunair, Clickair, Gadair, Andalusair, Iberword o Islas Airways. Fuera de esa lista, Prima Air, radicada en Santander y Galicia, supuso la primera quiebra de una aerolínea en España a las puertas del nuevo milenio (año 2000). En total, casi ocho de cada diez compañías de este tipo (el 79%) ha terminado cesando su actividad por diversas razones, sobre todo de índole económica. Hablamos de 63 -Spantax (1988) y Aviaco (1999) son algunas de las más famosa de la lista- de entre el conjunto de 80 operadores aéreos que ha llegado a tener el país.

Si consideramos las compañías ya extintas, la media de vida total es de ocho años, muy cerca del promedio que resiste una empresa cualquiera en España. Sin embargo, si acotamos en el tiempo ese análisis, la cifra va bajando. Así, tomando como punto de partida los años 80, la duración desciende a seis años, y si el inicio lo hacemos coincidir con el del nuevo siglo (2000), no pasaría de cuatro. Peor aún, tomando la lista de 33 bajas entre 2006 y 2016, apenas llegaría a los tres años.

España, de hecho, tiene el menor ratio de supervivencia de aerolíneas en Europa: poco más de dos de cada decena (el 21%), según un estudio de Europair entre más de 800 compañías de los 17 países con mayor presencia en la aviación del continente. En el otro extremo, curiosamente, está Portugal, con el rango más alto (58%). Potencias como Alemania, Francia y Reino Unido se mueven entre el 34% y el 40%. Y sorprende ver en la parte baja a Suecia (26%), junto a Italia, Bélgica y Grecia.

Hoy en día quedan 17 aerolíneas españolas. Además de Iberia, destacan por su antigüedad la canaria Naysa (48 años), junto a la mallorquina Air Europa y la madrileña Swiftair (ambas con 31 años). Binter Canarias (28), Air Nostrum (23) y Aeronova (21), futura Air Europa Express, también alcanzaron ya la mayoría de edad, algo que aspiran a conseguir las más noveles -desde 2011 hay cuatro nuevos actores-, como Iberia Express (nació en 2012), Volotea (2012) y Plus Ultra (2015). Y uno de los cinco mayores operadores 'low cost' europeos, Vueling (2004), 'solo' ha superado la docena de años.

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