La Sección Novena de la Audiencia Provincial de Madrid ha rechazado el recurso de apelación presentado por Popular Banca Privada contra una sentencia de noviembre de 2016 que condenaba a la entidad a devolver una inversión próxima al medio millón de euros a un cliente que contrató un producto estructurado "muy complejo" sin obtener la información necesaria por parte de la entidad y sin ser alertado de los riesgos.