Son muchos los que se han aventurado a insinuar y exponer de una manera fundamentada el fin de la tendencia alcista que viene marcando la renta variable desde la gran crisis financiera.
El discurso de Yellen la pasada semana fue cuanto menos poco clarificador, principalmente en un dato que se presume clave como es la inflación. Los recortes de inflación fueron imprevisibles y la presidenta de la FED considera inesperado y misterioso la bajada de dicho dato. Aunque el mensaje fue tranquilizador ya que anunció que la FED estaba en condiciones para activar un plan de actuación que incrementara los tipos de interés durante este 2017.
Los datos macroeconómicos dentro de Estados Unidos siguen decepcionando al país nortemaricano. La investigación continuará sobre el "Rusiagate". Trump sigue[…]
Después que hace más de tres meses pudiéramos ver como la conexión entre China y USA fuera positiva y los tratados comerciales, financieros y de apoyo ante enemigos comunes, como es el caso de Corea del Norte, llegara a una buena senda.
Grecia vuelve a estar en línea con las normas de la zona euro, la última ronda de ayuda la ha recibido esta semana y ya contempla su primera venta de bonos desde 2014.
La desaceleración del crecimiento de una inflación estancada por debajo del 2%, es una situación que podría llevar a la FED a replantearse la reducción de su balance como ya comentó en la pasada reunión. Los aumentos de tipos de interés siguen sosteniéndose con los aumentos graduales establecidos, pero ir quitando peso a su balance parece ser todavía un motivo de debate que perdurará en el tiempo.
A lo largo de los últimos años hemos visto como varias entidades bancarias han sido parcial o totalmente rescatadas o intervenidas por parte de sus gobiernos. También hemos encontrado otros casos en los cuales las entidades con problemas no han corrido esa misma suerte. En cualquier caso, debemos tener claro cuáles son los pros y contras de una intervención estatal sobre una entidad bancaria.
La Reserva Federal ha vuelto a subir los tipos de interés otros 25 puntos básicos, dejando el precio del dinero en un intervalo entre el 1 y el 1.25%. Se trata de la segunda subida en lo que va de año y la cuarta desde 2015. Este movimiento estaba totalmente descontado por los inversores, que otorgaban un 96% de posibilidades a esta decisión.