Volvo Cars estudia fabricar en Europa baterías para vehículos eléctricos
Volvo Cars está estudiando fabricar baterías para vehículos eléctricos en Europa, según el senior vice president para EMEA (Europa, Oriente[…]
Volvo Cars está estudiando fabricar baterías para vehículos eléctricos en Europa, según el senior vice president para EMEA (Europa, Oriente Medio y África), Lex Kerssemakers.
En un encuentro con la prensa, preguntado por el problema de la falta de producción de baterías en el Viejo Continente y el liderazgo en la materia de China, ha respondido que Volvo es una marca que ha apostado por la electrificación (a partir de 2019 ningún Volvo nuevo llegará solo con un motor de combustión) y necesita baterías para sus vehículos.
Según ha explicado están "muy implicados" en este asunto y están analizando inversiones conjuntas en "potenciales fábricas" que ha eludido detallar.
"Estamos considerando todas las opciones, incluso producir (baterías) en Europa", ha afirmado el directivo de la marca sueca, propiedad del Grupo automovilístico chino Geely, que en 2010 compró Volvo a la estadounidense Ford.
Kerssemakers ha asegurado que llevan 2-3 meses trabajando en ello, ya que si se tiene un nivel muy alto de coches de baterías "no es muy lógico traerlas de lejos".
Sobre el problema que existe con el reciclaje de las baterías de los vehículos electrificados, ha dicho que Volvo también está en ello y que "habrá anuncios importantes en breve".
"Siendo Volvo la empresa que es, respetuosa con el medioambiente, nos tomamos el tema muy en serio", ha precisado el responsable para EMEA de Volvo Cars.
El directivo también ha querido dejar claro que la apuesta por la electrificación no relegará el objetivo que se ha fijado Volvo de que en 2020 no se produzcan muertos o heridos graves en accidentes en los que esté involucrado un Volvo de nueva generación.
A ello contribuirá la conducción autónoma que, según Kerssemakers, quitará de las carreteras "el error humano" en la "ecuación" de un accidente.
De otro de los objetivos, lograr vender 800.000 automóviles en 2020 en todo el mundo, ha subrayado que la incertidumbre actual sobre los diferentes modos de propulsión "no va a poner en peligro este objetivo", porque Volvo está "en una situación muy cómoda" gracias a su apuesta por la electrificación.
"Nos preocupa más que el libre comercio esté en peligro", ha advertido en referencia a los enfrentamientos comerciales entre Estados Unidos y China.
"Nuestro modelo de negocio se basa en el libre comercio y estos debates lo ponen en peligro", ha insistido.
Lex Kerssmakers, que ha eludido adelantar cifras sobre ventas en 2018, ha dicho que lo que buscan es continuar con el crecimiento actual, que ha cifrado entre el 14 y 16 %.
Hasta octubre, las matriculaciones globales de Volvo ascendían a 562.062 unidades, el 14 % más que en los diez primeros meses de 2017, por lo que la marca sueca cerraría 2018 con un nuevo récord, el quinto consecutivo.
"Hay buenos indicadores en noviembre de cómo vamos y estamos muy contentos", ha reconocido, al tiempo que ha añadido que para 2019 las perspectivas "son buenas" y continuará la renovación de gamas y de motores, que seguirán siendo de cuatro cilindros, y no de seis o de ocho, que son menos eficientes en consumo.
Lo que sí ha descartado es que Volvo tenga planes para salir a Bolsa y ha mostrado su respeto por Tesla porque ha demostrado ser un actor muy importante en el cambio que vive la industria del automóvil.
.