Más de 250.000 viviendas afrontan informe de evaluación en 2018 en Asturias
Más de 250.000 viviendas deberían superar en 2018 en Asturias el Informe de Evaluación de Edificios (IEE), que examina el[…]
Más de 250.000 viviendas deberían superar en 2018 en Asturias el Informe de Evaluación de Edificios (IEE), que examina el grado de conservación, eficiencia energética y condiciones de accesibilidad de los inmuebles.
Así consta en el informe Tu Edificio en Forma realizado por Mutua de Propietarios y el Colegio Oficial de Aparejadores, Arquitectos Técnicos e Ingenieros de Edificación de Murcia, que analiza el estado de las 613.905 viviendas que forman el parque inmobiliario asturiano para identificar las principales operaciones de mantenimiento a realizar en un edificio según su antigüedad.
"Es necesario concienciar a los propietarios y usuarios de viviendas de que deben realizar las inspecciones, operaciones y preventivas de mantenimiento, de sustitución y de adecuación necesarias en sus edificios que garanticen su seguridad", señala la responsable de Siniestros de Mutua de Propietarios, Marta Campos.
El presidente del Colegio, Antonio Mármol, ha explicado que, según el análisis los edificios construidos entre 1900 y 1955, período caracterizado por un desarrollo inmobiliario lento, "podrían sufrir daños en las estructuras de madera de cubierta por pudriciones ante la filtración de humedad o por ataque de carcoma que también podría afectar a las vigas de madera de los forjados".
El desarrollo inmobiliario de la década de los años 60 y 70 unido a una ejecución menos cuidada consecuencia de una construcción acelerada favorece la aparición de grietas en fachadas, malos olores por falta de ventilación de las instalaciones de saneamiento y deterioro de los componentes de la instalación eléctrica y el cableado llegando en último extremo a producir incendios.
"Otros procesos patológicos destacados derivados de una producción acelerada en este periodo son la aluminosis de los elementos prefabricados de los forjados de hormigón armado y las humedades debidas a las filtraciones de agua a través de las grietas", ha indicado Mármol.
Entre 1980 y 1992 se produjo un segundo crecimiento inmobiliario con edificios que, por tener menos de 50 años no están obligados a realizar el informe de evaluación, pero los que están en la costa se exponen a la acción del ambiente marino lo que se traduce en un deterioro acelerado de la envolvente y de elementos estructurales.
Grietas en la envolvente como consecuencia de movimientos estructurales, humedades por filtraciones en la envolvente y condensaciones interiores por falta de un aislamiento térmico adecuado son algunos de los problemas que se suelen encontrar en los edificios construidos en 1998 tras la crisis económica.
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