Eficiencia energética y acortar plazos, claves de futuro de la construcción
El presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de España, Juan Antonio Gómez-Pintado, ha marcado la eficiencia energética y[…]
El presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de España, Juan Antonio Gómez-Pintado, ha marcado la eficiencia energética y la necesidad de acortar los periodos de construcción de las promociones como dos de las principales claves para un sector sostenible de cara al futuro.
Un sector encargado de "hacer ciudad" tiene que ser responsable con el medio ambiente, ha indicado el dirigente de la patronal inmobiliaria, quien ha protagonizado hoy el cuarto debate del ciclo "Arquitectura y Ciudad" en la Cámara de Comercio de Zaragoza.
Además, desde todos los rincones les reclaman que se incorporen a un proceso productivo industrializado, ha asegurado, ya que no tiene "ningún sentido" que se tarde hasta 24 meses en ejecutar las promociones.
Eso sí, ha llamado la atención también a las administraciones públicas y ha puesto como ejemplo a la capital aragonesa, donde se tarda un año de media en la concesión de licencias de obra nueva y en torno a tres a cuatro meses en las de primera ocupación, por lo que la tramitación de permisos tarda casi tanto como la ejecución de las promociones, lo que "no tiene mucho sentido".
Del mismo modo, Gómez-Pintado se ha mostrado "muy crítico" con los planes de vivienda estatales, que cree que han estado "desaparecidos" y que están siendo uno de los frenos a la actividad constructora.
A su juicio, hay "muchísimo suelo" retenido dedicado a un plan de vivienda que es "inexistente" y que cuenta con una escasa dotación presupuestaria.
"Que vayamos a ejecutar 4.000 unidades en un plan de vivienda me parece escaso", ha apuntado el representante de los constructores, quien ha considerado también "insuficiente" el anuncio del Gobierno de 20.000 unidades nuevas en cuatro años.
En su opinión, agentes públicos y privados deben trabajar "muchísimo más" para tratar de dar respuesta a lo que ha llamado "el gran reto", que es conseguir que los jóvenes tengan capacidad de acceder a una vivienda.
Da "exactamente igual" que sea el alquiler o en compra, ha subrayado, ya que el problema es que hay muchos jóvenes que hoy en día no se pueden emancipar.
Ello queda reflejado en el alza en el mercado del alquiler, que ha explicado por la importante proporción de la población que no tiene capacidad de compra sumado a la insuficiente oferta, lo que provoca que los precios suban.
Unos precios, ha continuado, que son más caros que las cuotas hipotecarias, lo que "no tiene ningún sentido" y es una "anomalía" que se tiene que corregir.
Gómez-Pintado ha insistido en que el sector de la construcción debe apostar tanto por la compra como por el alquiler de vivienda, porque "el ciudadano es libre de hacer lo que le parezca bien" y en lo que se debe centrar es en que ambos porcentajes estén equilibrados.
Sobre la situación del sector después de la polémica generada por el Tribunal Supremo por la corrección de la sentencia que obligaba a los bancos a pagar los gatos de las hipotecas, ha manifestado que "la vida sigue" y que, una vez se tiene claro quién tiene que pagar, el sistema se vuelve a poner en marcha.
Ha reconocido que la inseguridad jurídica genera también inseguridad en quienes tienen que tomar una decisión de compra, pero una vez el marco está claro, con la nueva normativa aprobada por el Gobierno que obliga a los bancos a pagar esos gastos, la actividad se retoma de nuevo.
Una actividad que, además, no cesa y que genera nuevo empleo trimestre tras trimestre, con una previsión de crear unos 100.000 puestos de trabajo al año y de llegar próximamente a construir 150.000 viviendas.
"Tener más grúas en la calle es sinónimo de actividad y de empleo", ha indicado el presidente de la Asociación de Promotores y Constructores, quien ha añadido que acabarán 2018 con 100.000 unidades nuevas, 20.000 más que el año pasado y que, en total, se venderán más de medio millón de viviendas en todo el país.
Parte de ellas procedentes del stock acumulado por las entidades financieras durante la crisis, que está desapareciendo y se irá sustituyendo por vivienda nueva, por lo que confía en que en los dos próximos años se alcance la cifra de 150.000 unidades anuales, que es la "velocidad de crucero" del sector.
Además, ahora a los particulares se unen los grandes fondos o compañías aseguradoras, que apuestan por la vivienda en alquiler, pero lo hacen comprando grandes promociones y no inmuebles sueltos como anteriormente.
En cuanto a Zaragoza, ha señalado que se comporta como una de las ciudades que "clarísimamente" se ha apuntado al salto en la actividad constructora por lo estratégico de su ubicación geográfica, el volumen de su actividad industrial y por contar con unas compañías en un proceso "absolutamente innovador" de transformación de cara al futuro. EFE
pssn/ipl
.
.