La industria cementera andaluza denuncia las dificultades del sector

La industria cementera andaluza ha denunciado hoy las dificultades por las que atraviesa, debido a los costes eléctricos, la ausencia[…]

La industria cementera andaluza ha denunciado hoy las dificultades por las que atraviesa, debido a los costes eléctricos, la ausencia de obra pública, el comercio de derechos de CO2 y las bajas tasas de valorización energética.

Estas dificultades se han destacado en la presentación de la memoria de sostenibilidad del sector cementero en Andalucía, que elabora la Fundación Laboral del Cemento y el Medioambiente (Flacema).

Esta asociación fue creada en 2003 por Cementos Cosmos -Grupo Votorantim-, FYM/HeidelbergCiment Group, Cementos Portland Valderrivas, Cemex España y LafargeHolcim, así como por UGT y CCOO.

El presidente de Flacema, Francisco Zunzunegui, ha subrayado que el incremento de los costes eléctricos, "que en España son los más altos de Europa", ha remarcado, la "ausencia casi total" de obra pública, el nuevo escenario de comercio de derechos de CO2 y las bajas tasas de valorización energética "están mermando" la competitividad de las cementeras andaluzas para poder exportar.

Ha recordado, en un comunicado, que la tasa de valorización en Andalucía está por debajo de la española y de la europea, "existiendo incluso algunas fábricas en nuestra región a las que no se les permite valorizar".

"En este escenario tan complicado, el tránsito hacia la economía circular, el reciclado y la valorización de residuos, contribuyen positivamente a paliar la situación", ha opinado.

Esta memoria destaca que las emisiones del sector cementero de CO2, NOx, SOx y partículas están "por debajo de los niveles establecidos por la ley".

También recuerda que el sector cementero andaluz recicló 1,18 millones de toneladas de materias primas procedentes de residuos entre 2015 y 2017, y otras 487.273 toneladas de combustibles alternativos.

Las cementeras andaluzas dejaron de emitir 200.000 toneladas de CO2, debido a la biomasa contenida en los residuos utilizados como combustibles.

La memoria también destaca el compromiso del sector con la seguridad laboral, persiguiendo el objetivo de cero accidentes y con índices de frecuencia y gravedad de la siniestralidad "muy por debajo" de los del sector de la construcción.

Las cementeras andaluzas invirtieron más de 28 millones de euros entre 2015 y 2017, de los que el 21,3 por ciento se destinaron a cuestiones medioambientales.

El dirigente de UGT Juan Carlos Lebrón ha destacado su preocupación por la situación actual del sector y, en especial, por la fábrica de cemento de Gádor (Almería).

Francisco López Mejías, de CCOO, ha abogado por "una apuesta decidida en aquellas innovaciones de los procesos que reduzcan su aportación al cambio climático, así como por abandonar los mecanismos de ajuste de empleo que ya ha sufrido el sector".

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