La vendimia propició la firma de casi 4.000 contratos en la Ribera del Duero
La pasada campaña de vendimia en la Denominación de Origen Ribera del Duero propició la firma de casi 4.000 contratos[…]
La pasada campaña de vendimia en la Denominación de Origen Ribera del Duero propició la firma de casi 4.000 contratos a temporeros que vinieron a trabajar en la recogida de la uva.
El dato lo ha dado a conocer hoy, en declaraciones a los medios el secretario general de CCOO Burgos, Ángel Citores, al término de la reunión de la mesa de trabajo constituida junto a UGT, FAE y representantes del Consejo Regulador Ribereño para pactar un documento que regule la contratación de estos trabajadores.
"Es el número más alto de contratos en los últimos años con diferencia. Más que en 2016, cuando Ribera del Duero recogió una cosecha récord", ha explicado Citores.
El responsable de CCOO ha destacado que en la mayoría de los casos, todas las contrataciones se han realizado conforme a la ley, pero ha lamentado que aún sigan funcionando supuestas empresas multiservicios, sin más sistema de localización que un móvil, que siguen promoviendo contrataciones irregulares.
Sin entrar al detalle en cuántos expedientes por irregularidades ha abierto la Inspección de Trabajo, sí que ha señalado que existen varios, ya que tanto Trabajo como la Guardia Civil han estado velando por el correcto cumplimiento de la ley y su propio sindicato ha presentado alguna denuncia.
"Es una competencia totalmente desleal frente a empresas y agricultores que lo hacen bien. Y hay que ponerle límite a todo eso. La Justicia se encargará de sancionarlas en función de lo que han podido comprobar", ha remarcado Ángel Citores.
Precisamente, para intentar poner coto a estas irregularidades se ha constituido la citada mesa de trabajo de la que se espera sacar un documento marco, de aplicación en toda la provincia de Burgos, que regule las condiciones de los trabajadores del campo y las empresas que las contratan.
El primer borrador, elaborado por los sindicatos, ya se ha puesto sobre la mesa y es ahora el sector empresarial, que ha estado representado por Íñigo Llarena, de FAE, quien tiene que plantear su propia propuesta.
Más allá de las condiciones contractuales, en el documento se quieren contemplas aspectos novedosos, como las dificultades idiomáticas, la formación de los trabajadores del campo, la llegada de temporeros con hijos o las necesidades médicas que pudieran surgir ante la llegada de importantes flujos de población.
"Vamos a querer ser ambiciosos y que el documento no se quede solo para el tema de temporeros. Queremos que a medio plazo sirva para la provincia, que genere empleo de calidad, sirva para estabilizar los empleos, para fijar población... Si nos quedáramos exclusivamente en los temporeros, es un periodo de tiempo muy corto", ha remarcado Llarena.
.